viernes, 23 de octubre de 2015

EL CAFETÍN DE PONTEVEDRA

Éste es mi local preferido de Pontevedra, para mí no tiene igual, y por tanto ya era hora de que le dedicase un artículo en el blog. Es un negocio que lleva más de 25 años abierto en una de las céntricas plazas de la ciudad. 


Actualmente pertenece a Rubén, el chef, y su padre. Desde que comenzó a trabajar allí Rubén, hace 5 años, ha ido ocurriendo un proceso de modernización y afinamiento, culminando en la apertura de una Gastroteca en la planta baja del edificio, que está a cargo de Rubén. Les ayuda en el proyecto Sergio y otros grandes profesionales como Sofía o la madre de Rubén, entre otros.


El  Cafetín era famoso para ir a desayunar, tomar un vermú, etc., pero le han dado un plus con las nuevas ideas que ha aportado Rubén, quien estudió Hostelería en la Escuela Carlos Oroza de Pontevedra. Es una persona que se atreve a probar constantemente productos y técnicas nuevas, le gusta estar al día de las tendencias culinarias, muy original en sus creaciones, y que además ha sabido rodearse de un personal excelente.


La carta la cambian cada temporada, incluyendo platos muy variados pero todos con un toque especial y diferente. Tiene varios ambientes: cafetería, restaurante, gastroteca y terraza (ideal si vais con niños porque está en un parque en el que podrán correr y jugar libremente).


Pero para mí lo mejor de El Cafetín ocurre todos los jueves por la noche en la Gastroteca, cuando Rubén y su equipo, además de la carta habitual, elaboran en directo cuatro originales platos salados y un postre por un total de unos 20-23 euros es un menú diseñado para compartir entre dos, por lo que saldréis por 10-12/persona (las bebidas van aparte). Cada jueves el menú es diferente, nunca repiten los platos, de este modo podréis acudir al local y no cansaros nunca de la carta.

 

Los menús de los jueves os podrán gustar más o menos, dependiendo de la semana, pero estoy segura de que os sorprenderán muy gratamente. Los platos, además de originales, se elaboran con productos de la zona y otros de bastante más lejos, dando lugar a un menú muy completo y divertido. Las presentaciones siempre invitan a probar el plato, son de diez. La relación calidad-precio del resultado, a mi entender, es insuperable.


También existen los viernes y sábados maridados, con algunas tapas que se prepararon el jueves, por si os lo perdisteis, y otros nuevos acompañados por una recomendación en vinos.

 

Los domingos hacen paella, que ofrecen de pincho con las bebidas. Además cualquier día de la semana acompañan las consumiciones con unos ricos y elaborados pinchos, cortesía de la casa.


Además a diario tienen un menú muy completo con dos primeros y dos segundos a elegir, bebida pan y postre (11 euros durante la semana y 16 el fin de semana). Todos los platos están muy bien preparados y varían mucho de un día a otro, o sea que podréis repetir sin cansaros.


La carta de vinos no es muy larga pero, además de lo que allí figura, tienen muchas más referencias que no están en el papel. Preguntad a Sofía, ella os recomendará amablemente según vuestros gustos.


A mayores, por si esto fuese poco, de vez en cuando El Cafetín organiza en la Gastroteca catas de vinos, quesos y otros productos (suelen ser los martes). Acuden los productores o bodegueros para presentar novedades y Rubén prepara con su equipo un menú valiéndose de los mismos o una cena maridaje con los vinos a conocer. Todo un espectáculo que no os deberíais de perder.





Rubén y Sergio acuden a numerosos eventos y concursos a lo largo del año (han ganado varias veces el PonteTapas, entre otros), además de probar siempre que pueden restaurantes de colegas de profesión, por lo que siguen enriqueciendo su bagaje culinario y aprendiendo nuevas técnicas, lo que se refleja en la gran oferta de El Cafetín.



Otro plus, para mí, consiste en que todos los días publican en las redes sociales el menú del día, así como las especialidades que preparan para el fin de semana y otras novedades. No dejéis de consultar su página de facebook, en donde veréis las fantásticas fotos profesionales de sus variadas creaciones: https://www.facebook.com/elcafetindepontevedra?fref=ts 



Después de lo expuesto creo que queda claro porqué me gusta tanto El Cafetín: local de gran versatilidad con ambientes diferentes (abre todo el día, sirviendo desayunos, comidas y cenas, en cafetería, sala, terraza y gastroteca) que se preocupa por ofrecer al cliente lo mejor y más moderno a un precio inmejorable. Pero todo lo que os cuente es poco, os animo a que probéis y luego me contéis. 

martes, 13 de octubre de 2015

CENA MARIDAJE FINCA LA EMPERATRIZ EN ALAMEDA 10 POR DISBEGAL

El miércoles 30 de septiembre la distribuidora de bebidas DISBEGAL organizó una cena-maridaje en el RESTAURANTE ALAMEDA 10 de Pontevedra con vinos de la BODEGA FINCA LA EMPERATRIZ, de La Rioja. Ante esta combinación, a pesar de ser un miércoles y tener que madrugar mucho al día siguiente, no pudimos resistirnos.


La bodega pertenece a los hermanos Víctor y Eduardo Hernáiz, y se encuentra en Baños de Rioja, a pocos kilómetros de Haro. Más de la mitad de su producción se vende fuera de España (Alemania, Suiza, USA, etc.). Para el evento vino Víctor, quien se encargó de presentar cada uno de los vinos que se sirvieron a lo largo de la cena.


Su familia compró los terrenos en 1996 con el fin de vender simplemente la uva, sin embargo con el tiempo decidieron elaborar sus propios caldos, para disfrute de los demás mortales. Como ya expliqué en otro artículo que escribí sobre esta bodega, la finca perteneció a la Emperatriz Eugenia de Montijo, de ahí el nombre (http://tiradelhilo200.blogspot.com.es/2015/04/fe.html). Es especial por el canto rodado del suelo, por sus casi 600 metros de altitud (una de las zonas más frías de La Rioja) y por la edad de sus cepas. Eduardo y Víctor quisieron hacer algo diferente a lo que se viene haciendo en La Rioja y lo han conseguido.


La finca está parcelada en 22 porciones distintas, cada una con su edad, orientación, variedad de uva y/o demás características. Obtienen de ellas vinos frescos, con acidez, lo que permite una fantástica crianza en botella. Elaboran dos líneas:

-Coupage: mezclan variedades como se hacía desde antiguamente en La Rioja (Tempranillo, Garnacha, Viura) y crían en barricas de roble americano.

-Parcelas: cada parcela tiene sus características propias que la hacen diferente a las demás.



La cena-maridaje consiguió en la siguiente combinación de vinos y platos:

-Finca La Emperatriz Crianza 2011: elaborado a partir de Tempranillo, Garnacha y Viura de 11 parcelas, cuyas viñas tienen una edad media de 25 años. Se cría alrededor de un año en barricas de 225 litros de roble francés y americano con el fin de mantenga así los toques afrutados. Luego se mantiene al menos un año en botella. Es un vino con estructura pero fresco, balsámico, con la justa madera para tener muy presente los frutos rojos.

  

Este vino fue acompañado por unas sabrosas Croquetas de marisco que preparó el Restaurante Alameda.


-Finca La Emperatriz Garnacha Cepas Viejas 2012: monovarietal de uvas de la variedad Garnacha que provienen de la parcela nº 5. Víctor nos habló aquí del concepto de Garnacha atlántica por ser un vino elegante, con la fuerza justa. Para ello la crianza se realiza en barricas de roble francés de 500 litros con un tostado suave durante alrededor de un año. Las cepas tienen más de 65 años, de ahí el nombre del vino. Al igual que las otras veces que lo bebí, me encandiló por lo goloso que es. Es una pena que no lo puedan elaborar todos los años, pues depende de si esta variedad de uva, con un ciclo de vida muy largo, llega al punto justo de maduración, lo que depende de la climatología principalmente.

 

El plato que acompañó al vino fue Fabes con almejas, un clásico asturiano, muy bien preparado.


-Finca La Emperatriz Reserva 2009: elaborado con Tempranillo, Garnacha, Graciano y Viura. A pesar de ser un reserva, la bodega escapa de los vinos clásicos que se elaboraban hace unos años en La Rioja. Quieren que sea un vino vivo, con taninos sedosos, complejo. Pasa dos años en barrica principalmente americana, pero también francesa, continuando con casi dos años en botella con el fin de alargar su guarda. Cepas de unos 60 años. Es un vino que sorprende por su fuerza y aromas que van apareciendo poco a poco en la copa a medida que pasa el tiempo.

  

La Alameda preparó para este vino un rico plato de Anguilas fritas con jamón y champiñones.


-Finca La Emperatriz Terruño 2010: elaborado por Tempranillo íntegramente de la parcela nº 10. Crianza de año y medio en barricas de roble francés y americano y después un año en botella. Al parecer son cepas en espaldera de más de 2 metros de alto. Se trata de un vino fresco, con predominio de frutos rojos pero también con toques a especias.

 

Nos prepararon en este caso unas raciones muy abundantes de Rabo de buey con una rico chutney de pimiento.


De Postre nos pusieron un variado: helado de turrón, tarta del abuelo y hojaldre de crema (el que más me gustó fue este último, delicioso).


A pesar de ser un día de semana nos quedamos hasta bastante tarde charlando animadamente con los asistentes. Fue una velada ideal en la que el vino y los platos casaron a la perfección y la compañía fue inmejorable. Deseando repetir.


miércoles, 7 de octubre de 2015

BODEGA PAZO BAION

He visto esta bodega varias veces pues, cuando vienen de visita amigos a los que les gusta el vino, los llevamos a menudo a Pazo Baión. Esto se debe a que creo que es una de las más bonitas de Rías Baixas y la visita además es muy completa e interesante. A esto hay que añadirle lo bueno que está el vino que elaboran, que lleva el mismo nombre.


Al parecer las primeras referencias que hay sobre la finca provienen del siglo XV. Ésta perteneció a varios de los nobles gallegos más famosos: los señores de Soutomaior, los Figueroa o los Sarmiento

En el siglo XX un emigrante gallego que volvió a su tierra compró los terrenos y reformó el Pazo, dándole la imagen que tiene hoy día con sus torres de estilo victoriano. Por aquella época ya se elaborara vino en la finca, pero también cereal y además se criaba ganado.

Tras pasar por varios propietarios, entre ellos el famoso narcotraficante Laureano Oubiña en los años ochenta, fue comprada por Condes de Albarei en 2008. El renombrado arquitecto César Portela, Premio Nacional de Arquitectura, se encargó entonces de la reforma de las edificaciones, espacios y esculturas de la finca.


El pazo es conocido principalmente por la época en la que estuvo ligado a Oubiña pero en realidad nunca llegó a vivir en él. La gente todavía recuerda a las madres de los drogodependientes de la zona manifestándose en la verja de entrada. El pazo no estuvo en manos del famoso narcotraficante ni siquiera una década, pues fue embargado durante la Operación Nécora.

Para visitar la finca hay que llamar antes para acordar el día y la hora. La bodega se encuentra en Baión, cerca de Vilanova de Arousa. Podréis aparcar el coche en la puerta de la finca, en donde os encontraréis con una enorme verja y dos estatuas en lo alto: Adán y Eva.


Si no está la guía esperando en la puerta, entrad por el camino y finalmente girad hacia la derecha, hacia un gran edificio de piedra, la antigua vaquería. Allí es donde está la tienda y la zona de catas.


La finca cuenta además con el majestuoso Pazo, al final del camino empedrado que comienza en la verja, la antigua vivienda de los caseros, la Bodega, el hórreo y el Palomar. Tiene en total 22 hectáreas de terreno, siendo el viñedo más grande de la subzona del Salnés.

El vino podríamos definirlo como de pago, pues toda la uva que se utiliza para su elaboración proviene de la finca. Sólo cultivan variedad Albariño, que va destinada a un único vino, Pazo Baión. Es fácil de reconocer por su elegante y original botella.

La visita comienza delante del Pazo, donde se pueden ver los diferentes escudos heráldicos. La pena es que se encuentra sin restaurar por lo que no se puede visitar por dentro. El proyecto que tiene el grupo empresarial consiste en restaurarlo y alquilar las habitaciones, funcionando como un hotel con muy pocas habitaciones y muchas comodidades.


A continuación se visita el palomar, en donde al parecer a veces realizan catas. Continuando el paseo, salpicado de frutales a los lados que aportan su toque al vino, se llega a una zona de palmeras muy agradable, desde donde se pueden admirar las vistas más bonitas de la bodega. El traer palmeras de América era una típica costumbre de la época entre los emigrantes que retornaban a su tierra.


Esta última vez pude probar la uva, a la que le faltaba poco para vendimiar, y certifico que estaba dulce y muy sabrosa. Están en emparrado para favorecer la aireación e insolación de las mismas.


Volvimos a la vaquería, en donde hay una torre en la que antiguamente se almacenaba grano. En el centro hay un precioso patio en el que en su momento se recogía estiércol pero actualmente se celebran allí los aperitivos de las bodas que se organizan en la finca (siempre que no llueva, claro…).


Pasamos a continuación al salón de fiestas, donde como cada vez que he visitado esta bodega, estaban ultimando los preparativos de una boda que se celebraría esa misma tarde. La verdad es que es un sitio espectacular para celebrar este tipo de eventos. El catering corre a cargo de la empresa RUTA JACOBEA.


Acto seguido pasamos a la zona de bodega, en donde vimos la mesa de selección, maceradores, prensa, tanques de inox, embotelladora y algunas barricas con las que están haciendo varios experimentos, entre otras cosas. Este vino permanece en sus lías finas durante seis meses.


Subiendo por las escaleras al siguiente piso hay un mirador acristalado desde donde se puede divisar el trabajo de la bodega sin interferir en las labores (ideal para la época de vendimia).

Continuamos la visita por otras magníficas salas con unas espectaculares vigas de madera y subimos finalmente hasta la última planta de la torre. Al parecer allí se viste de vez en cuando la novia de la boda. Hay además bonitas vistas del terreno y del pazo desde sus luminosos ventanales.


Rematamos la visita en la tienda y sala de catas donde pudimos probar el magnífico Pazo Baión. Es un vino con numerosos matices y aromas, a pesar de ser monovarietal, quizás por la diferencia de unas parcelas a otras. Tiene aromas florales y cítricos, posiblemente por la gran cantidad de limoneros y naranjos que hay en la finca. Este es un blanco de guarda que mejora con el tiempo así que no tengáis prisa por beberlo. 


Allí podréis adquirir este vino pero también todos los que elabora Condes de Albarei (a mí, por ejemplo, me encanta Condes de Albarei Carballo Galego). 


La visita, de las más completas que hay en Galicia, cuesta 10 euros/persona. Hay que decir que además la bodega aporta el 5% de las ventas a la lucha contra la droga y programas de reinserción socio-laboral de antiguos drogodependientes.

La dirección de la bodega, por si queréis visitarla, es:

Pazo Baión
Abelleira 4-6
36614 Vilanova de Arousa
Tlf.: 986 543 535