sábado, 30 de mayo de 2015

CATA ALENTEJO ELADIO PIÑEIRO EN EL CAFETÍN

El 26 de mayo EL CAFETÍN de Pontevedra organizó otro MARTES DIFERENTE en el que se catarían 3 vinos de ALENTEJO junto con tres platos que prepararía Rubén con su equipo.


Los vinos corrieron a cargo de la distribuidora CANTO DA BARCA, que sirve principalmente a hosteleros de la provincia de Pontevedra pero también tiene servicio de venta on line. Si queréis ver sus productos sólo tenéis que entrar aquí: www.cantodabarca.com



La presentación de los tres vinos corrió a cargo de Pablo Alfonsín, que pertenece a la distribuidora. Tengo que decir que fue una maravilla, pues traía muy bien preparada la presentación y supo responder absolutamente a todas las preguntas que le hizo el público asistente. A menudo acudo a catas porque no sólo me gusta el vino, sino que me interesa conocer todo el trabajo que hay previo al momento en que esa botella llega a mis manos y Pablo lo hizo perfectamente. Se nota que le gusta lo que hace y que es un gran conocedor del mundo del vino, bravo!!!

Foto de Pablo (obtenida del Facebook de El Cafetín)

Los tres vinos que catamos esa noche pertenecen a la ADEGA FAMILIAR ELADIO PIÑEIRO, fundador de Mar de Frades (aunque esta bodega la vendió posteriormente a Ramón Bilbao). Durante la etapa de Eladio en Mar de Frades tuvo ideas tan geniales como la famosa botella azul y el barquito que aparece en la etiqueta cuando el vino está a temperatura óptima.


Actualmente esta bodega familiar se dedica a elaborar vinos de gran calidad y exclusividad en distintas DOs:

-RÍAS BAIXAS: elaboran con variedad de uva Albariño en la subzona del Salnés. Algunos de sus vinos son ENVIDIA COCHINA y FRORE DE CARME (con una botella espectacular que además lleva un tapón de vidrio hermético para que el vino evolucione por reducción y no por oxidación como ocurre con el corcho, además de etiqueta termosensible). Aquí también elaboran orujos.

-ALENTEJO: la bodega compró hace unos años terrenos en esta zona que se encuentra en el sur de Portugal, entre el Tajo y El Algarve. Los vinos que probamos esa noche fueron los de esta zona: LA COARTADA, CAMOES y SAGA. Estos dos últimos al parecer ya no pueden conseguirse en España, pues compraron toda la producción en Francia.

En ambos lugares se cuida la elaboración hasta el máximo detalle, siguiendo una agricultura biodinámica, pero también quiero resaltar sus botellas y etiquetas, que son simplemente espectaculares.

A continuación paso a relatar los vinos que catamos y los platos que para esta ocasión elaboró con el mismo esmero de siempre EL CAFETÍN:

-LA COARTADA 2006: se trata de un coupage formado por 80% Aragonêz/Tempranillo, 15% Alicante Bouschet/Garnacha y 5% Cabernet-Sauvignon.  Lleva una crianza de 36 meses en barricas nuevas de roble francés y americano, para después pasar 48 meses en depósitos de inox con el fin de que el vino sea fresco y goloso, largo en boca, con matices que perduran e invitan a seguir bebiendo (a pesar de contar con 14’5% de alcohol). Se elaboraron alrededor de 15.000 botellas de este vino cuya etiqueta es muy curiosa; al parecer hace referencia a la agricultura biodinámica que practica la bodega.


Se trata de un vino muy equilibrado, mineral, fresco, ligero pero complejo en matices, con una lágrima que tarda un buen rato en caer, síntoma de que el alcohol está perfectamente integrado. Es un vino muy sabroso y goloso, y a pesar del largo tiempo de crianza no se hace en absoluto pesado, me encantó.

En cuanto al maridaje, EL CAFETÍN trató de que ni el producto ni el vino sobresaliesen uno por encima del otro, llegando a un equilibrio perfecto. En este caso acompañaron el primer vino con el siguiente plato: “Sardina ahumada con crema de pimiento de padrón, hilos de chile y sal negra”. El plato era espectacular, de sabor y de presentación, como siempre muy divertida. Los productos venían puestos encima de un film muy tirante que contenía en su interior humo con el que se trató la sardina y que por tanto al pinchar escapaba poco a poco, potenciando aún más el toque a ahumado. La crema de padrón, que engañaba a primera vista pareciendo wasabi, estaba sabrosísima.



-CAMÕES 2005: la botella es muy característica y bonita, recordando las vasijas que transportaban las carabelas en sus largos viajes. Además en el frontal lleva una especie de moneda de pizarra incrustada con el logo de la bodega y que, al parecer, hace referencia al viñedo que tienen en Alentejo, donde abunda esta piedra. El coupage de este vino es el mismo que el anterior, pero en este caso la crianza es de 24 meses en barricas nuevas de roble francés de L’Allier, tostado medio y grano fino. Se hace previamente una selección de barricas según los parámetros que busca la bodega.  En este caso el vino pasa directamente de la barrica a la botella.


Se elaboraron alrededor de 7000 botellas de este caldo que cuenta con una graduación del 14’5%. Al principio, a pesar de llevar más de una hora abierto, tenía aromas que recordaban levemente a un vino generoso. Sin embargo a medida que fue oxigenando evolucionó de un modo realmente espectacular, brotando principalmente, a mi entender, cacaos, pero también tostados, balsámicos, regaliz, pizarra y fruta; es un vino muy goloso y con estructura.

El maridaje de EL CAFETÍN consistió en plato típicamente portugués: “Bacalao a bras versión de El Cafetín”. Quisieron alejarse un poco de la receta tradicional y para ello separaron los ingredientes, de este modo se podían probar por separado y hacer todas las posibles combinaciones (aceitunas en polvo, revuelto, crema de yema de huevo, etc.). Otra vez la combinación de vino y plato fue totalmente acertada por su equilibrio.



-SAGA EP 2005: en este caso el coupage es similar a los anteriores, variando sólo en que lleva un pequeño porcentaje a mayores de Petit Verdot de una única parcela. En este caso el vino pasa 24 meses en barricas nuevas de roble francés de l’Allier pero la selección de las mismas es aún más exigente. Se trata del vino más exclusivo de los tres, con una producción de 5000 botellas. En este caso el diseño es el mismo que el anterior, con forma de vasija y pizarra incrustada, variando el color y contenido de las etiquetas. Según mi humilde opinión el aroma principal en este vino es el mineral, pero también se aprecian toques balsámicos, cacao, tostados, pimienta. Se trata de un vino con menos acidez que el anterior y muy elegante.
  

Fue acompañado por el siguiente plato: “Solomillo de cerdo ibérico con sal de vino, bombón de aceite y hierbas, confitura de ruibarbo y cereza con chispa”. Otra vez la combinación fue un acierto y por fin tuve oportunidad de probar el famoso ruibarbo.


Rubén nos preparó de postre: “Arroz con leche de huevo y mantequilla con dados de miel”, que aportaron el toque final de esta magnífica cata-maridaje.


Los tres vinos me parecieron espectaculares, con un marcado carácter francés; se nota el gran trabajo que hay detrás, pues se cuida hasta el mínimo detalle. Además sus cultivos son biodinámicos, pues están muy concienciados con el medioambiente, lo que aporta un plus a los vinos. Se trata en los tres casos de vinos sin filtrar, con fruta a pesar de la crianza, y que deben de abrirse con bastante antelación para poder apreciar la infinidad de matices que albergan.


Si yo algún día tuviese una bodega seguiría la filosofía de ADEGA ELADIO PIÑEIRO: pocas unidades pero mucho mimo, con un diseño atrevido de botellas y etiquetas, pero sobre todo cuidando la viña al máximo. Me quedo con muchas ganas de probar todos los demás vinos que elaboran y volver a repetir estos, pero también de conocer el alma de la bodega, Eladio Piñeiro.

En cuanto al maridaje, EL CAFETÍN acertó totalmente, preparando sabrosos platos que estuvieron a la altura de estos vinos tan especiales. Todo un lujo poder haber asistido a otra edición de UN MARTES DIFERENTE.

lunes, 25 de mayo de 2015

BODEGA PAZO DO MAR. RIBEIRO

El jueves 21 de mayo visitamos la BODEGA PAZO DO MAR, que se encuentra en Ribadavia, perteneciente a la DO de RIBEIRO. Habíamos probado sus vinos en una cata que organizó EL CAFETÍN de PONTEVEDRA durante el mes de abril y quedamos con ellos en que iríamos a conocer la bodega en cuanto hiciese mejor tiempo.

 

Cuando llegamos nos recibió Manolo en la puerta, tan amable como lo recordábamos. Nos enseñó primero las instalaciones: depósitos inox, filtrado de agua, lavado de botellas, etiquetado, etc. La bodega comenzó a funcionar en 2002 y tiene una tecnología muy avanzada.


También vimos un bonito rincón que al parecer quedó olvidado y que con el tiempo arreglaron, instalando una pequeña fuente y siendo un lugar ideal para hacer una pequeña cata informal. Allí puede observarse la flora típica de una antigua bodega sobre la piedra vista.


Luego vimos el viñedo, que es precioso, al borde de los meandros del río Miño. Además en el terreno que pertenece a la bodega está la hermosa Torre del Olivar, en estado de semi abandono. Al parecer quieren restaurarla como parte del patrimonio de la zona y así mostrarla a las visitas, además de poder organizar eventos en ella. Es un lugar precioso, a pesar del estado de la Torre, con un hórreo, caballerizas, bodega, etc.





Al lado de las viñas hay además varias casas abandonadas, por donde merece la pena dar un pequeño paseo. Lo más espectacular es un pazo que está en estado de abandono, y que en su época debió de ser impresionante. Es una pena que sufra ataques de vandalismo, pues al parecer faltan escudos heráldicos de las puertas y numerosos objetos.




Tras el bonito y saludable paseo volvimos a la bodega y Manolo, junto con su yerno, se encargaron de darnos a catar algunos de los vinos que tienen en mercado. Sin embargo lo mejor fue que también tuvimos la oportunidad de probar algunas de las pruebas que están haciendo. Estos fueron los caldos:

-Veiga da Princesa 2014: vino perteneciente a la DO Rías Baixas, subzona Condado de Tea, de la bodega que tienen en Arbo. Se trata de variedad albariño 100%. Ya conocíamos el 2013 pero esta vez tuvimos ocasión de probar la última añada.



-Pazo do Mar Expresión Treixadura 2014: este vino me pareció suave y elegantísimo, bastante opuesto a la acidez típica de un Rías Baixas como el anterior. Fue de los que más me gustó., Goloso y fácil de beber, apto para todos los públicos.


-Alma de tinto 2014: vino perteneciente a la DO Monterrei, 100% uva mencía, de la Bodega que el grupo tiene en Verín, que se llama Pazo das Tapias. Las cepas cuentan con una media de 25 años. Ya he dicho más veces que la uva mencía no me agrada demasiado, sin embargo este vino estaba muy redondo y afrutado, por lo que sí me gustó.


-Alma de blanco 2014: se trata de un godello 100% que elaboran en Pazo das Tapias, en Verín. Tras la maceración fermenta a temperatura controlada y madura en depósitos de inox. Es un vino amable y con menos acidez de lo que me esperaba, tratándose de esta variedad de uva.


-Pazo do mar Expresión Barrica 2010: treixadura 100% seleccionada que pasa seis meses en barricas de roble francés con sus lías. Apenas les quedaban botellas pero pudimos probarlo y la verdad es que nos cautivó. es toda una joyita. Es un vino que necesita botella y yo diría que ahora está en un punto estupendo.


-Larga maceración: tuvimos el privilegio de probar un vino blanco de prueba que hizo Manolo con una maceración más larga de lo habitual antes de fermentar. Nos gustó por lo especial que era, predominando el olor a pimiento.

No puedo resistirme a poner las fotos a una edición especial del mencía que al parecer hacen para un empresario de hostelería orensano, es una etiqueta genial que no se olvida jamás.




Todos los vinos que probamos nos conquistaron, así como los experimentos que están haciendo y la visita a la bodega, pero sobre todo el trato que recibimos por parte de Manolo y su yerno, son magníficos. ¡¡Muchísimas gracias por todo, estamos deseando volver!!!


domingo, 24 de mayo de 2015

BODEGA ALTOS DE TORONA. RÍAS BAIXAS

El lunes 18 de mayo acudimos a una visita con comida organizada por el Grupo HGA en su bodega de ALTOS DE TORONA, que se encuentra en Tomiño y se fundó en el año 2000. El Presidente fundador de HGA es Horacio Gómez, quien quizás os suene porque fue Presidente del Celta de Vigo hace unos años.

Entrada a la bodega

Llegamos puntuales al lugar y poco a poco fueron llegando los demás participantes. Nos dieron unos trajes y gorros de protección, al parecer obligatorios para todo el que entre en las instalaciones alimentarias. El guía fue de lujo, PEPE RODRÍGUEZ, quien dejó claro, gracias a sus explicaciones, su gran experiencia en el sector del vino. Explicó perfectamente el proceso de elaboración y muchas curiosidades que nunca nos habían comentado en otras bodegas. Además respondió a todas nuestras preguntas, fue un verdadero placer poder hablar con él. Estoy impaciente por probar el espumoso que está preparando.

Explicación de Pepe Rodríguez

Tras la visita a la bodega nos llevaron a los viñedos, que son preciosos, sobre todo el Mirador que hay en lo algo del monte Galelo, desde donde hay una espectacular vista de todo el valle del río Miño y Portugal enfrente.

 Mirador y foto panorámica desde el mismo

A continuación nos llevaron al edificio en el que se encuentra el comedor, que es espectacular. Cuenta con un bonito jardín con columpios para niños, una pequeña piscina, una cocina vista con gran parrilla e incluso un horno tradicional.

 Entrada al edificio 
 Horno
 Terraza con piscina
Cocina vista con parrilla

Allí nos esperaban unos deliciosos aperitivos: jamón, mejillones, queso Rodez,  empanada, chorizo, salchichón y unas excelentes anchoas. Todo acompañado de dos de sus maravillosos vinos:

- Albanta 2013: albariño 100% del Rosal, cepas que están a una altitud de más de 350 metros (por eso en la etiqueta habla de vino celestial), cuya bodega se encuentra en El Rosal. Aromas a albaricoque, melocotón y piña. Ideal para chatear.

 

- Altos de Torona 2013: albariño 100% del Rosal, con tres meses de crianza sobre lías, lo que le da más cuerpo y melosidad. Con un color más dorado que el anterior, elegante en nariz y boca. Hay que decir que la dirección técnica de los blancos la lleva Pepe Rodríguez, que cuenta con gran experiencia en este campo.

Mesa preparada para los comensales

A continuación pasamos a la mesa, en donde quedaron dos sitios libres en la cabecera, justo a mi izquierda. Al poco llegaron Horacio Gómez y José, su sobrino, sentándose a nuestro lado. Fue todo un honor poder comer con ellos, fueron muy amables. Además me maravilló que Horacio estuvo pendiente absolutamente todo el rato de que todo saliese bien, hasta el último detalle.

Horacio Gómez

Sirvieron ensalada, patatas y chuletón de vaca hasta que no pudimos más. El chuletón iba viniendo loncheado en platos calientes, estaba riquísimo. Con la carne nos sirvieron los siguientes vinos:

Chuletón, patatas y ensalada, ¿se puede pedir más?

-Altos de Torona 2013: elaborado con las variedades de albariño, loureiro y caíño. Este vino nos conquistó desde que lo probamos por primera vez, por su sabor pero más por su complejo aroma (lo compré en el Gadis por lo atractiva que era la botella, así que ya sabéis, es muy fácil de conseguir). Lleva crianza sobre lías durante cuatro meses, lo que le aporta una fina untuosidad.

(Foto extraída de la web de la bodega)

-Altos de Torona Barrica 2013: fue el vino que más me gustó, estaba realmente excelente, y además acompañaba muy bien a la carne, estando totalmente a la altura y desmitificando el binomio "carne roja-vino tinto".


-Regina Viarum Expresión 2011: mencía 100% con 9 meses de barrica, de la bodega que el grupo tiene en Ribeira Sacra. Me pareció un vino muy goloso e ideal para acompañar al chuletón.


De postre nos pusieron una especie de bica rellena de nata acompañada de chupitos y licores que distribuye el grupo:


-Pazo de Villarei: me gustó mucho la crema de orujo, hecha con el bagazo de uva albariño.


-VØd Kream: eran cremas de diferentes sabores como Mojito, Caco y caramelo, Chocolate y frambuesas, etc. Estos son ideales para los que les guste el dulce.


-Ron nº 0: ron elaborado con caña de Guatemala, únicamente del primer prensado. Envejecido en barricas de roble francés y americano. No suelo beber ron pero éste sí lo probé, solo con un hielo y la verdad es que me encantó.


-Ginebra nº0: se trata de una “London Dry Gin” que se destilada en Francia siguiendo una receta de principios del siglo XVIII. Como botánicos lleva coriandro, lavanda, iris, canela, angélica, lavanda, etc. La quinina que utilizan es de origen peruano. Tomé un gin tonic muy rico con esta ginebra y tónica Fever Tree.

Hielos Spice

Para las copas utilizaron unos hielos muy curiosos llamados SPICE (Special Ice from Galicia). Además de tener una gran durabilidad dentro encierran diferentes frutas naturales y especias que dan un toque especial a las bebidas. Para mi gintonic mezclé hielos con fresa y con lima.

Lámpara hecha de copas de vino

Pasamos una velada maravillosa en compañía de todo el personal de HGA, fue un lujo poder compartir esta comida en un paraje tan idílico. Os recomiendo vivamente la visita a la bodega, os encantará.