miércoles, 29 de abril de 2015

UN MARTES DIFERENTE EN EL CAFETÍN DE PONTEVEDRA

El martes 28 de abril EL CAFETÍN de Pontevedra organizó una cata de varios productos y animó a todo el mundo, a través de las redes sociales, para que aprovechasen un día de martes lluvioso, una gran idea. Hubo que reservar, pues se cubrieron todas las plazas.



Comenzaron presentando el vino que acompañaría a todos los platos de la noche, REMESAL 2013. Se trata de un albariño 100% que pertenece a la bodega VAL DO REMESAL, que se encuentra en Tui, concretamente en las laderas del monte Aloia; por tanto se trata de la subzona Rosal de la DO Rías Baixas. 

Presentación del vino Remesal

La bodega también posee, al parecer, restaurante y vinoteca. Sólo utilizan para sus caldos uvas propias, empezando como una pequeña bodega pero que actualmente está en plena expansión, más allá de nuestras fronteras. Las fotos del lugar son bien bonitas (www.remesal.es) pero sí echo de menos un poco más de información sobre sus vinos en la web. 

Por lo que nos contaron la producción es de alrededor de 15-20.000 botellas, tratando de hacer un proceso artesanal que dé lugar a vinos de alta calidad, valiéndose principalmente de las cepas más antiguas. La producción de uva es baja, siendo seleccionada ya desde la viña. Una vez recogida la uva se macera para a continuación proceder a la fermentación. Lleva una crianza en depósitos de inox para luego acabar 3-4 meses en botella.

El vino nos pareció fresco, con más acidez de lo que esperábamos en un Rosal, frutal (albaricoque, manzana ácida) pero también tenía toques florales.


En cuanto a los quesos, todos los que catamos pertenecían a LA CASOTA, empresa radicada en La Solana (Ciudad Real). Elaboran quesos de oveja manchega de un modo artesanal. Al parecer todo comenzó gracias a una familia de pastores que evolucionó hasta la empresa que es hoy actualmente. La Casota pertenece a la DO de Queso manchego que, por lo que nos explicaron, es la más antigua de España y la que más comercialización tiene.

Presentación de los quesos de La Casota

Probamos cuatro quesos: tierno, semicurado, curado y crema de queso (el producto más novedoso). El Cafetín se encargó de preparar una serie de pinchos utilizando estos cuatro tipos de quesos y además nos los sirvieron en porciones aparte para que los catásemos solos.


 Para catar un queso, según nos explicó la persona que vino a presentarlos, hay que mirar lo siguiente:

-exterior: corteza, color, forma, etc.
-interior (la pasta): color, estructura, fragilidad, etc.
-textura: ojos, distancia de los mismos, tamaño, regularidad, etc.
Luego ya pasaríamos a olerlo y degustarlo. 

A continuación comenzamos con la serie de pinchos preparados por el Cafetín:

-Queso tierno de La Casota: nos trajeron unas cuñas para catarlo, muy sabroso y consistente a pesar de ser tierno.


-Cucurucho con hojas de temporada, queso tierno, vinagreta de fresas y cebolla caramelizada: a mí este plato me volvió loca, por la bonita presentación (imitando un cucurucho de hoja de periódico) pero también por la explosiva mezcla de sabores (creo que la grasa del queso pegaba perfectamente con el ácido de las fresas). Me enamoró!!!


-Risotto de setas shiitake y espuma de queso con sal de jamón: en este caso la espuma se hizo con el queso de La Casota. Nuevamente la presentación fue excelente, en una cajita de cartón que imitaba a las utilizadas para la comida rápida. La espuma con una textura excelente y la sal de jamón, finísima, remataba el sabroso plato.


-Pulpo a la marinera gratinado con queso semicurado y brotes: esta vez se valieron de latas de conserva para la presentación. De este plato destacaría la salsa, muy rica.


-Plato de queso semicurado La Casota: tras el risotto nos trajeron un platito a cada mesa con cuñas de queso semicurado para que lo catásemos solo. Tiene una maduración entre 2-4 meses. Muy bueno.


-Jamón de buey con queso curado y sésamo dulce, acompañado de chupito de aceite orgánico Los Molinas: la presentación fue otra vez de aplauso, incluyendo un platito con el jamón, acompañado de tacos de queso, brotes y el rico sésamo dulce (me pregunto cómo se hace!!), cuya mezcla era perfecta. Además venía un chupito para cada comensal de aceite en una especie de tubos de ensayo, una monada. Se trata de un aceite virgen extra ecológico.



-Plato de queso curado La Casota: maduración entre 8-12 meses, riquísimo.


-Tiramisú de tetilla: todo un detalle, pues no esperábamos postre, pero como siempre en el Cafetín cuidan hasta el último detalle. Estaba muy cremoso, con unos crujientes por encima y las bolitas de chocolate (marca de la casa).


El aceite que utilizaron fue el de LOS MOLINOS DE SANTA CATALINA (las fotos son cortesía del Cafetín). Esta cooperativa también se encuentra en La Solana (Ciudad Real). El aceite está elaborado con aceitunas de la variedad cornicabra, procedentes de olivos centenarios.

 

Esta es la foto de los recipientes en los que venden el queso fundido para untar.


Ya para terminar quiero resaltar lo que costaba la cata: 5 Euros por persona, por lo que no se puede dar más por menos. Debajo tenéis una foto de la cuenta por si no me creéis (cuatro cañas y cuatro catas). Es un lujo poder probar estas delicias de autor a precios a los que cualquiera puede apuntarse. Bravo nuevamente!!!


domingo, 26 de abril de 2015

BOCADOS EXQUISITOS DE DON OLEGARIO

El viernes 24 de abril nos apuntamos a una de las cenas llamadas “BOCADOS EXQUISITOS” que organiza la BODEGA DON OLEGARIO. Cada mes lo organizan en un restaurante distinto, y para el mes de abril tocaba en la bonita QUINTA DE SAN AMARO. El menú salía por 25 euros por persona, pero sin informar de los platos concretos. Sí avisaban en el cartel que habría una botella del vino de la bodega para cada dos.

Cartel del evento

Yo me enteré porque lo vi anunciado en el Facebook, así que llamé y me salió un señor que me dijo que había mucha gente apuntada ya y que me arrancaría la piel si no me presentaba el día marcado en la Quinta de San Amaro. Sin conocerlo de nada me pareció un poco agresivo pero yo me lo tomé a broma. Me dijo que se llamaba Fernando y que pertenecía a la bodega Don Olegario, rogándonos que nos presentásemos antes de las 22h.

 Cartel de la entrada y hórreo con paredes acristaladas

El día 24 llegamos a la quinta a las 21:45, un cuarto de hora antes de la hora acordada. El sitio es precioso, con bonitas vistas, un hórreo de cristal, piscina, habitaciones, terrazas y salones decorados con mucho gusto. Me llamó la atención las baldosas del suelo, algunos de los muebles, la vajilla que era toda distinta, etc. Las fotos, al ser de noche, no representan bien la belleza del lugar, que cuenta con numerosos rincones con encanto.

Bonitos rincones

La chica que estaba en la barra nos preguntó si queríamos un vino, mostrándonos una botella de blanco y aclarando que sería el que se bebería durante la cena. Accedimos y en cuanto nos lo sirvió nos cobró las dos copas alegando que después de la cena sería más lioso (2’50 euros la copa). Es la primera vez que voy a un evento en el que se promociona un vino y me lo cobran. Todo aquél que entró después de nosotros, picó igualmente y aceptó el vino, teniéndolo que pagar al contado. 


Vino Mi mamá me mima

Sobre las 22:30, cuando ya estaban todos los comensales, apareció Fernando disculpándose por la tardanza… Dijo que había que pagar antes de poder entrar al salón así que fue cobrando uno por uno, primero a los que pagaban en efectivo, y dejando al final los que pagamos con tarjeta. Tras el pago entramos en el salón, habiendo mesas corridas. Nos sentamos en la primera que vimos pero luego nos cambiaron porque había cuatro personas que venían juntas y se tendrían que sentar sino en los huecos libres. No nos importó, pues nosotros dos no conocíamos a nadie.

Salón preparado para la cena

Una vez comenzada la cena apareció Fernando en el salón y pidió atención, valiéndose de varios golpes en una copa con una cuchara. Dijo que no le salían las cuentas y que creía que alguien había entrado en el salón sin pagar o que a alguien le había dado mal el cambio, pues le faltaban 80 euros. Fue una situación un poco embarazosa, en la que nadie se acusó de los hechos. Creo que sería raro que alguien acudiese a este tipo de eventos con la intención de no pagar y, además, la mayoría de la gente venía en parejas por lo que al pagar lo hacían con un billete de 50, sin necesitar cambio. Al final abandonó airadamente la sala ante la negativa general.

Bonito aparador

Por fin comenzó la cena, con bastante retraso ya, a cargo de la Quinta de San Amaro. 

1    1. Crema de verduras, fajita y bombón de queso: plato variado bien presentado, y sabroso. La pena es que el crujiente de queso venía dentro de la crema de verduras y por tanto, cuando llegó a la mesa ya no era crujiente.


2   2. Vieiras con puré de patatas y cama de puerros: buenísimas vieiras y en su punto exacto, el problema es que el puré venía frío.


3   3. Solomillo con patatas, compota de manzana y piña flambeada: la carne estaba exquisita y la combinación acertada. Eché de menos alguna patata más.


4    4Tarta al albariño con helado de cítricos y verdura: la tarta fue lo que menos me agradó, pues apenas tenía sabor. El helado sí estaba rico.


El vino que sirvieron era “Mi mamá me mima 2013” y exactamente había una botella para cada dos, perfectamente colocadas en las mesas desde antes de entrar los comensales en el salón. Tuvimos que pedir un enfriador a media cena porque el vino estaba calentándose demasiado y ya estaba toda la botella sudada por fuera. Es la primera vez, también, que en un evento de este tipo no nos sirven su vino a la temperatura óptima y además lo racionan.

 

El vino en cuestión, “Mi mamá me mima” se trata de un albariño monovarietal sin fermentación maloláctica. Fue presentado por la bodega hace alrededor de un año y definido en su momento por la gerente, María Falcón, como un vino sencillo, fácil de beber y afrutado. Yo estoy totalmente de acuerdo con ella; un vino simplemente correcto.

Por lo que pone en la web de la bodega (www.donolegario.com) se concibió para el público joven, para tapear y tomar por copa, ideal para gente que se inicia en el mundo del vino (de ahí el diseño inspirado en los cuadernos que se utilizaban antes para empezar a escribir). Por tanto opino que servir este vino en este tipo de cena no fue acertado, pues la media de edad de los asistentes era bastante más alta que el perfil del cliente al que va dirigido este caldo, y además la mayoría de ellos éramos amantes del vino desde hace tiempo, ya iniciados. Eché de menos probar los vinos más complejos que tiene la bodega e incluso creo que lo ideal hubiera sido un maridaje de varios de ellos con los platos servidos por la Quinta de San Amaro.

Tras la comida mi pareja pidió un chupito de hierbas, el único que lo solicitó de toda la mesa, y le cobraron 2’50 euros. Otro detalle a mi parecer bastante feo. La bodega también elabora licores pero brillaban por su ausencia.

Chupito: 2'50 euros

La verdad es que la cena fue muy agradable y lo pasamos muy bien gracias a las parejas con las que coincidimos en la mesa, con quienes hablamos de vinos (pues alguno de ellos tenía incluso bodega propia) y muchos otros temas más. Comentaron que a ellos tampoco se les había dado la situación de tener que pagar el vino de aperitivo ni el tener una botella para cada dos durante la cena.

Animado salón con sus comensales

El entorno era precioso, la comida en general me gustó, y el servicio fue lo más rápido y eficiente posible teniendo en cuenta que sólo había dos camareras para atender a más de 40 personas. Sin embargo la organización por parte de la bodega y el vino que sirvieron me deja mal sabor de boca. Sólo probamos el vino más básico de Don Olegario por lo que no me pude hacer una idea general de sus productos; casi hubiera preferido pagar un poco más y que incluyese un buen maridaje de los platos con sus vinos.

Vistas del salón desde fuera

viernes, 24 de abril de 2015

TALLER DE PINCHOS EN ADEGA EIDOS

El 17 de abril nos apuntamos al TALLER DE PINCHOS CREATIVOS que organizó la BODEGA EIDOS, dirigido por la cocinera ROCÍO GARRIDO. Tiene una web con interesantes recetas, aquí tenéis el enlace por si queréis echar un vistazo: http://www.cocinademiabuelo.com/

Cartel de la actividad
A las 18:30 empezaba la jornada, comenzando con una visita a la bodega, que es pequeña pero bonita y muy funcional. La sala que hay en la entrada tiene una cristalera hacia el interior, pudiendo ver por tanto los depósitos de inox, y otra hacia el exterior, con bonitas vistas hacia la ría de Pontevedra. Luego nos enteramos que la diseñó su dueño, que es aparejador, así que sólo puedo decir que tiene un gusto exquisito.


Cristaleras
Quería además felicitar a EIDOS porque organiza una gran variedad de actividades a lo largo del año, de motu propio o con la Ruta do Viño de Rías Baixas; de este modo se promueve la cultura del vino a todos los niveles. Las actividades tienen un precio simbólico o son gratuitas (este taller, por ejemplo, costaba 5€ por persona). No dudéis en apuntaros en alguna de ellas si tenéis la oportunidad, os enteraréis fácilmente consultando su web (www.adegaeidos.com) o su perfil de Facebook (https://www.facebook.com/pages/ADEGA-EIDOS-VITICULTORES-VINO-ALBARI%C3%91O-CON-DO-R%C3%8DAS-BAIXAS/117952121566617).


Entrada a la bodega
Rocío preparó cuatro pinchos ayudada en todo momento por los participantes, a los que nos fue adjudicando diversas tareas:


Todo preparado para empezar a cocinar

1. Jurel con vinagreta de fresas y mahonesa de soja: se filetean los jureles, sacando todas las espinas. Se lavan y se meten en agua de mar/con sal durante un buen rato. Luego se introducen en aceite de oliva hasta que los cubra y se meterían a congelar 48 horas por si tuviesen anisakis (ella ya los trajo listos). Por otro lado se trocean las fresas y se maceran en vinagre de módena. Se sirven las fresas con los jureles y adornamos con un poco de mahonesa a la que se le añadió salsa de soja al gusto. Este pincho estaba riquísimo, sobre todo por el contraste de sabores y la acidez que aportan las fresas.


 
Dos presentaciones distintas del plato

2. Huevo con carbonara de San Simón da Costa: se frió el bacon en una sartén para utilizarlo posteriormente. En esa sartén se dora una cebolla bien picada y luego se añade el queso San Simón troceado, nata y leche. Mezclamos hasta que esté homogéneo y pasamos la batidora. Por otro lado se escalfan los huevos en agua con vinagre y sal, dejándolos alrededor de tres minutos en la olla. Se sirve un huevo por plato, se añade un poco de salsa por encima y unos trocitos de bacon. Como toque final Rocío puso un poco de pan de maíz desmigado. Este pincho estaba irresistible.


 
Preparación y presentación final del pincho

3. Brandada de bacalao con perlas de pimientos: sofreír una guindilla con un diente de ajo laminado. Luego se añade una cebolleta, previamente picada, y se deja a fuego lento. Se añade posteriormente el bacalao desmigado y se sube el fuego. Se vierte en la sartén nata líquida y dejamos hervir durante 5 minutos. Se retira del fuego para adjuntar dos hojas de gelatina que fueron hidratadas previamente en agua fría y  posteriormente escurridas. Se pasa la batidora y se coloca la mezcla en los platos para servir. Paralelamente Rocío había preparado un caldo con puerros y algas deshidratadas que estaba sabrosísimo; sirviendo un poco por encima de cada plato. Además se incorporaron una especie de esferas de pimiento que nos enseñó allí mismo a elaborar: puré de pimientos al que se añadió agar-agar, llevándolo a hervir hasta que se disuelva este último. Luego en un recipiente se vierte una buena cantidad de aceite de girasol muy frío y con una pipeta/cuentagotas/inyección se van vertiendo gotas sobre el aceite, formándose una especie de bolitas rojas gelatinosas muy sabrosas que le daban mucha chispa al plato.


Preparación de las perlas y presentación final


4. Taco de rixóns con salsa worcestershire con rúcula y queso San Simón Dacosta: se hizo la masa del taco con harina de maíz, agua y una pizca de sal. Se amasó bien y se dio forma de bolitas que se aplastaron posteriormente, pasándolas a continuación por la plancha por ambos lados hasta que doraron. Los rixóns son carne de cerdo, que hubo que pasar por la sartén con un poco de aceite, en donde previamente se pochó una cebolla picada.  Luego se añadió salsa Worcestershire, pimienta y sal, mezclando bien. Se añadió la rúcula a continuación y se salteó un poco. Se colocó encima del taco una parte de esta mezcla y finalmente una porción de queso San Simón. Tenéis la receta en el blog de Rocío: http://www.cocinademiabuelo.com/2015/04/receta-taco-de-rixons-con-salsa.html

Preparación y presentación final

Una vez que terminamos con los pinchos nos dispusimos a degustarlos acompañados de los vinos de la bodega, que son tres (todos magníficos) y que, por cierto, pertenecen a la Subzona del Salnés, dentro de la DO Rías Baixas. Ninguno de ellos realiza la fermentación maloláctica, sólo la alcohólica:
1. EIDOS 2013: 100% albariño cepas de más de 20 años en emparrado. Al parecer se elabora por maceración, valiéndose de métodos antiguos y artesanales. Pasa alrededor de seis meses en depósitos de inox. Se trata del vino emblema de la bodega, con el carácter de la zona, fresco y salino.



2. VEIGAS DE PADRIÑÁN: no pudimos probarlo en esta ocasión, pues habían acabado las existencias, pero sí lo catamos en otras ocasiones. Se trata de un monovarietal de uva albariño, de cepas de 40-80 años en emparrado. Pasa alrededor de once meses en depósitos de inox.
3. CONTRAAPAREDE: 100% uva albariño de cepas de 70 años en emparrado, que pertenecen a la bodega. Pasa 4 años de crianza en depósitos de acero inoxidable de 1500 litros, algo que yo diría que es único en Galicia. Este vino es una maravilla, muy especial, dorado, glicérido, con aroma a frutas maduras. Nos enamoró desde la primera vez que lo probamos en nuestra primera visita a la bodega.


Postre

Además de los vinos arriba expuestos también elaboran cuatro licores (orujo blanco, hierbas, café y crema de orujo). Después del taller aprovechamos para comprar unas cuantas botellas de vino, que tienen un precio muy bueno, aprovechando además que ese día tenían un descuento especial del 10%.


Licores

La jornada se extendió hasta bastante tarde, charlando con los asistentes, Rocío, el personal de la bodega, etc. Fue una gran jornada, ¡¡¡muchas gracias a todos!!!