viernes, 27 de febrero de 2015

CENA MARIDAJE DOMINIO DE TARES-IL BUON MANGIARE

JUEVES 19 FEBRERO

     Nos enteramos por un amigo de que el jueves de esta semana se organizaba una cena maridaje con vinos del Bierzo, de la Bodega Dominio de Tares, en el Restaurane Il Buon Mangiare de Pontevedra. No dudamos ni un momento en apuntarnos.

     Acudimos puntuales a la cita y nos tomamos algo antes en la barra, mientras llegaba todo el mundo. Escogimos un Casal de Paula, un vinazo de Ribeiro que hace nuestro querido amigo Milo en Ribadavia.
Esteban, Pablo (chef del restaurante), David de la distribuidora Disbegal
y el Director comercial de la bodega

     Al rato ya nos sentaron a todos en una mesa larga y se presentaron el Director comercial de la bodega y el comercial de Disbegal, la empresa que se encarga de la distribución de estos vinos en Galicia. Nos presentaron los siguientes vinos, que pertenecen a la Denominación de origen de Vino de la Tierra de Castilla y León:

-Tombú 2013: rosado elaborado con uva 100% Prieto Picudo, autóctona de la zona. Tiene 5 meses sobre lías y un 13'5%. Se elabora con el método tradicional del Madreo, que consiste en añadir unos racimos enteros, con raspón incluido, durante la fermentación (5% del volumen total son racimos). Este proceso origina un ligero gas carbónico que los entendidos notaréis en la punta de la lengua (yo no lo aprecié...). Se trata de viñedos de más de 90 años. A mí me encantó, tiene mucho color y fuerza en boca, olor a frutos rojos y clavelinas. Es un vino muy fácil de beber y creo que para todos los públicos, especialmente para el femenino. Me gustó además mucho la etiqueta. Con este vino nos sirvieron unas enormes croquetas de pimientos del Bierzo asados.

Tombú 2013 y croquetas de pimientos

-Estay 2011: elaborado con uva 100% Prieto Picudo, 6 meses de crianza en roble francés y americano, 14'5%. Se trata de viñas viejas que está a más de 800 metros de altitud. Con este vino sirvieron unos huevos rotos con bacalao al estilo berciano, estaba riquísimo. Para mí este vino tenía demasiada fuerza, opino que dentro de un año estaría ideal.

 
Estay 2011 y huevos estilo berciano

-Cepas Viejas 2011: este vino nos lo dieron a probar sin decirnos qué uva llevaba. A mí me la colaron pero bien, pues resulta que está elaborado con uva 100% Mencía, que detesto, y sin embargo el vino me gustó, toda una sorpresa. Le noté principalmente toques de cacao y regaliz, además de ser muy balsámico. Las cepas son de mínimo 60 años y tiene una crianza de 9 meses en barrica francesa. Tiene 13'5%. No tiene nada que ver con los Mencías a los que estamos acostumbrados en Galicia, nos recordó más a una Petit Verdot, como bien apuntó Pelayo. Con este vino nos sirvieron Botillo típico del Bierzo, acompañado de patatas, col y berza, buenísimo.

Cepas Viejas y Botillo

-Tares P3 2008: este vino es la joya de la corona, 100% Mencía, con 15 meses de barrica nueva de roble francés, vino de pago, me encantó (algo inusual para mí, siendo uva Mencía). Además nos pusieron de postre una sabrosísima filloa rellena de fresa, queso de tetilla y reducción de licor de castañas.

Tares P3 y la filloa

     Tengo que decir que los que más me gustaron fueron Tombú y Tares P3, es decir, los extremos. El primero por lo goloso, versátil y fácil de beber y el otro porque es un señor vino en toda regla.

     La sobremesa fue larga y es que, cuando se juntan varias personas amantes del vino, no hace falta más que una copa llena. Además nos pusieron un gintonic y un chupito de whiskey.

      Pagamos por todo la irrisoria cantidad de 20€/persona, una ganga. Me quedé con ganas de probar otro de los vinos de la Bodega, llamado Bembibre, pues la gente que ya lo había probado en otra ocasión decía que estaba fantástico. Una velada fantástica, para repetir.

jueves, 26 de febrero de 2015

FIN DE SEMANA CON JOSE Y DANIELA. DOMINGO 22 FEBRERO 2015

DOMINGO 22 FEBRERO 2015

     Nos levantamos justo para dejar la habitación a las 12, pues el chico que había la noche anterior en la recepción nos dijo que si queríamos estar más tiempo teníamos que pagar 21 euros (horrorrrr!!). Nos costó un poco levantarnos, pues la juerga del día anterior se había alargado más de la cuenta, pero lo conseguimos.
Catedral de Tui

     Nos despedimos del recepcionista, un señor mayor muy amable que nos preguntó que qué tal había estado la estancia y nos confirmó la mesa que teníamos reservada en el Silabario para las 14 horas. Caminamos hasta el coche y allí dejamos las maletas.

Callejuelas

  Dimos una vuelta por Tui, pues no lo conocíamos, sólo de pasar en coche. La verdad es que nos gustó mucho. El casco antiguo es todo de granito, parecido al de Pontevedra. Vimos la catedral, cuyo interior es magnífico. Su construcción empezó en el siglo XII, de estilo principalmente Románico. Se pueden visitar las cubiertas, creo recordar que por 6€. No pudimos ver el claustro, pues estaba cerrado. Aquí tenéis la crítica en Tripadvisor:http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g1064053-d4214117-r255959308-Tui_Cathedral-Tui_Pontevedra_Province_Galicia.html

     Tras la visita a la catedral callejeamos por sus alrededores y acabamos bajando al paseo fluvial. Desde allí llegamos a un parque muy bonito, desde donde hay unas espectaculares vistas de Tui y el río Miño, donde está la Iglesia de Santo Domingo.

 Paseo fluvial del Miño
    
   Luego tomamos un vino en un sitio llamado Adega da Barraca, que está justo en el centro. Pelayo pidió un Heredad Ugarte y yo un Eidosela. Conocíamos los espumosos de Eidosela, tras la cata a la que asistimos en Cambados, pero no el blanco y la verdad es que me gustó mucho. El otro, un Rioja magnífico. Nosotros visitamos la bodega hace un tiempo y la verdad es que nos encantó, os la recomendamos vivamente. Además ofrecen un menú degustación con muy buena pinta para el que quiera quedarse a comer en su restaurante (nosotros no habíamos reservado y estaba completo). Pagamos por los dos vinos 4€, incluyendo un pincho un poco extraño: patatas fritas y un trozo de pizza para cada uno.

Pincho y vino en Adega da Barraca

     Nos acercamos ya al Silabario, pues eran casi las 14:00, hora a la que teníamos reservada la mesa. Habíamos comprado el menú degustación, maridaje de vinos y la noche de hotel por 69€/persona en una de las webs de ofertas en las que habitualmente compro (Oferplan), pues llevábamos tiempo queriendo venir a probar este restaurante con una estrella Michelín. La otra opción, por 48 €/persona, no incluía los vinos ni cafés, sólo menú y noche de hotel. Para una pareja que beba poco parece que sale mejor coger el de 48€ y una botella aparte. Los vinos que ofrecían eran: un espumoso para el aperitivo, dos distintos para los platos del menú y uno dulce para el postre.

Sala con espejos

     Tienen un bar entre el hotel y el restaurante, con buena pinta. Yo los sigo por el facebook y la verdad es que casi todos los días anuncian alguna oferta muy atractiva. Nos dieron a elegir mesa, pues sólo estaba ocupada una por una pareja. La sala es totalmente acristalada por lo que hay bonitas vistas y además cuenta con unos espejos que dan aún más luminosidad. La cocina también es vista, con grandes ventanales, pero a mi entender pequeña. Al poco de sentarnos nos sirvieron el pan, dándonos a escoger entre varios (nueces y pasas, centeno, etc.), que no elaboran ellos, lo compran a una panadería de la zona, pero he de decir que estaban muy buenos.

    Este fue el menú que nos sirvieron, avisando que los comentarios que hago son desde mi humilde opinión, no soy ninguna profesional del ramo:

1.Risotto de hinojo, centollo y cebollita: este plato nos sorprendió, estaba muy bueno. Para mí el más novedoso de todos cuantos sirvieron. De hacer una crítica constructiva, quizás eché en falta algo crujiente. Con él nos sirvieron un Cava Brut Nature Carles Andreu que nos gustó mucho. Cada vez nos decantamos más por los espumosos a la hora de comer, son el gran descubrimiento del 2014.

 

2.Níscalos botón asados a la parrilla de leña, puerros, anacardos y carbón vegetal: lo que más me gustó fue la espuma de níscalos pero también la mezcla con el carbón vegetal, pues pocas veces he tenido oportunidad de probarlo en un plato. Con él nos sirvieron el maravilloso blanco de Ribeiro Viña Dieguez, con Torrontés, Treixadura y Loureira, de nuestro amigo Milo, que quizás conoceréis por su vino Casal de Paula. No lo habíamos probado aún y no nos defraudó.

 

3.Merluza del pincho, espinacas y sabayón cítrico: tengo que decir que el punto de la merluza era de diez, riquísima. Las espinacas tenían cierto crujiente aún, y la crema suave pero rica. Seguimos con Viña Dieguez.

  

4.Cochinillo costrado, coliflor especiada y berza de invierno: la presentación de este plato para mí fue la más cuidada, sin embargo he probado cochinillos de este estilo mejores. Para mi gusto debería de estar un poco más jugosa la carne y la piel hipercrujiente, cosa que no fue así. La crema de coliflor sí estaba muy rica. El maridaje fue con un vino llamado Seis de Luberri, de La Rioja Alavesa, 100% Tempranillo. Se llama así porque tiene crianza de 6 meses en barricas de roble americano, y está elaborado por el procedimiento de maceración carbónica. La verdad es que sorprende, parece que tiene más tiempo de crianza. Sin embargo para el que sesupone plato estrella nos esperábamos un vino de más porte.
  

5.Bica "sticky toffee" con crema de leche cruda y azafrán con sorbete de mango: ya pasamos al postre, que he de decir que nos encantó. Para mí de lo mejor del menú. Con él nos sirvieron un vino dulce, Moscatel de la Marina 2013, de la Bodega Enrique Mendoza, que está en Alicante. Está elaborado con uva Moscatel de Alejandría. Estaba bueno pero suave de sabor, no es de los mejores moscateles que he probado.

     Luego pedimos ver la carta de vinos, para echar un ojo, y porque es muy curiosa, aquí tenéis una foto. Por la diferencia de precio entre menús (48€ sin vino frente a 69'50€ con vino) llegamos a la conclusión que merece más la pena coger el de sin vino y pedir una botella o dos de la carta, pues que por 44€ euros que hay de diferencia estamos convencidos de que se pueden beber buenos vinos. 

     El maridaje nos pareció acertado en cuanto que acompañaban muy bien los platos pero la media de precio de las botellas que sirvieron fue alrededor de 7 euros (imagino que son vinos que tienen para los menús y que luego aprovechan para chatear en el bar); así que en mi opinión podían haberse estirado un poco más, sobre todo con el tinto. No me gustó además que cuando te sirven el vino no te dejan la botella en la mesa, ni siquiera para ver la etiqueta, ya que no dan explicación ninguna de lo que van a servir. En todas las ocasiones tuve que pedirle a la camarera que me dejase unos segundos para hacerle una foto al menos a la etiqueta (ya ni siquiera a la contraetiqueta) y se la llevaban inmediatamente, no sé si para evitar que el cliente se sirva más de una copa...

Carta de vinos: es una caja con imanes que se abre

     En cuanto a los platos, estaban buenos, pero nos parecieron en general bastante planos de sabor, no había nada que rompiese la monotonía, que sorprendiese en el paladar (ácido, crujiente, amargo, etc.). Además, a excepción del aperitivo, todos llevaban algún tipo de fruto seco (principalmente anacardo y/o pistacho), lo cual es un poco repetitivo. Tengo que decir que nos esperábamos un poco más, tanto en cantidad como en calidad de platos, y algo más novedoso quizás.

     Una vez que acabamos el postre, inmediatamente nos levantaron de la mesa y nos llevaron a una sala que tienen con sofás para tomar el café. Trajeron varios tipos de azúcar y la verdad es que el café estaba muy bueno.

Salita para tomar café

     Ya para acabar, quizás nos equivoquemos, pero nos pareció que a la gente que pedía de carta la atendían con más atención y esmero que el par de mesas que llevábamos menú degustación comprado por internet. Nosotros gastamos 140€ en la comida así que creo que nos merecemos igual o más atención que el resto. El chef, Alberto González Prelcic, se acercó a nuestra mesa sólo en un par de ocasiones pero apenas habló, parece tímido, ni nos dio ninguna explicación (como vimos que hacía en las otras mesas). Cuando voy a este tipo de restaurantes me gusta ver al chef y charlar con él un rato, creo que va incluido en el precio. 

     Como comentamos a menudo con amigos, volvemos a reafirmarnos que dentro del grupo de los restaurantes con una estrella Michelín hay un amplíiisimo rango de niveles (pues todavía no he tenido la ocasión de probar los de dos y tres). La verdad es que salimos del Silabario con una sensación agridulce, a pesar de las expectativas que llevábamos.

martes, 24 de febrero de 2015

FIN DE SEMANA CON JOSE Y DANIELA. SABADO 21 FEBRERO 2015

SÁBADO 21 DE FEBRERO

     Nos levantamos bastante tarde, sobre todo Pelayo, debido a la larga sobremesa del día anterior. Mientras Jose y Daniela se fueron al Outlet de Tui a comprar unos regalos, Pelayo y yo desayunamos con los padres de Jose. Qué delicia de pastelitos hacen en Portugal: bolos de nata, roscón de navidad, almendrados, cocadas, hojaldres con dulce de calabaza, etc. Pero también probamos un quesito poco curado que estaba delicioso.

Magnífico desayuno

     Cuando volvieron Jose y Daniela nos recogieron y pusimos rumbo a Viana do Castelo, pues allí nos esperaba la madre de Daniela, Lisete, con su pareja, Jose/Zeca para comer. En realidad viven a las afueras, en un bonito lugar llamado Perre. Allí hay unas preciosas casas y todo el pueblo está empedrado, una maravilla.

Preciosa casa

      Lisete y Zeca fueron unos maravillosos anfitriones, prepararon para nosotros un sinfín de viandas. Además Pelayo llevó unos chorizos que preparó allí a la sidra y que fueron todo un éxito.

Caipirinhas en proceso de elaboración

     Nos recibieron en su preciosa casa acristalada con una caipiriña preparada con todo mimo, buenísima. Utilizaron la cachaza de la marca 51, según ellos una de las mejores para esta bebida. Como aperitivos sirvieron una riquísima alheira casera, lomo que hace una vecina, etc., y los chorizos a la sidra de Pelayo.     

Aperitivos

      De segundo preparó Lisete un rollo de carne de ternera relleno de jamón, queso, verduras, etc. que estaba delicioso. Lo acompañó de grelos, patatas al horno y arroz para que cada uno se sirviese a su gusto.
Jose, Daniela, Lisete, Zeca y yo. Pelayo fue el que sacó la foto

     De postre preparó una bandeja muy bonita de fruta variada, un flan exquisito, una tarta de almendra y un hojaldre relleno de manzana. Salimos de allí reventando. Zeca acompañó los postres con un espumoso portugués de uva albariño llamado Alvaianas, muy bueno.

 Postres

     Tras una agradable sobremesa marchamos de Perre con una genial sensación, qué pareja más maja!! Tomamos dirección a Vilanova de Cerveira para pasar por la casa de los padres de Jose. Allí cogimos las maletas y nos despedimos de ellos, no sin antes darnos María una bolsa llena de limones y huevos de sus gallinas.
Espumoso

     Pelayo y yo nos fuimos para el Hotel Colón de Tui, pues la noche venía incluida con el menú degustación que teníamos reservado en el Restaurante Silabario, con una estrella Michelín, ya que son de los mismos dueños. Aquí tenéis la crítica del hotel en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g1064053-d585367-r255951008-Hotel_Colon_Tuy-Tui_Pontevedra_Province_Galicia.html

Habitación del Hotel Colón en Tui

   Sobre las 22h vinieron a recogernos nuevamente con su coche Jose y Daniela para llevarnos a cenar con sus amigos a un sitio que nos gustó bastante, la Taberna Casa da Coca. Vinieron una pareja que casualmente se llaman Filipe y Filipa, majísimos, además de David y Jennifer, que ya los habíamos conocido en otra ocasión.

 Entrada al local

     La Taberna está en Tomiño y tiene pinta de furancho. Ellos siempre piden un variado de platos. El menú fue: percebes, gambas a la plancha, churrasco con patatas, ensalada y variado de postres (que incluía diversos trozos de tarta de queso, de piña y flan). Para beber pedimos el vino blanco de la casa, llamado 15 parroquias, que estaba buenísimo. Ellos te van trayendo raciones hasta que digas basta. Pagamos 23 eruos por persona, que creo que es un precio que está muy bien, teniendo en cuenta que incluye también cafés y chupitos. Aquí tenéis la crítica en Tripadvisor; http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g1932237-d7726501-r256502910-Taberna_Casa_da_Coca-Tomino_Pontevedra_Province_Galicia.html 

Foto de grupo

   Tras la comida estuvimos un buen rato de sobremesa y finalmente marchamos a la "Estaçao", un precioso pub-discoteca que ha reinaugurado David en Vilanova de Cerveira. Es enorme, decorado con todo lujo de detalles y donde pudimos ver la gente más moderna del lugar. Estuvimos bailando hasta las 3-4 de la mañana, el tiempo nos pasó volando. Cuando Jose y Daniela decidieron marchar nos fuimos con ellos, dejándonos en la puerta de nuestro hotel.    

 Fotos en LA ESTAÇAO

lunes, 23 de febrero de 2015

FIN DE SEMANA CON JOSE Y DANIELA. VIERNES 20 FEBRERO 2015

VIERNES 20 FEBRERO 2015

      Nuestros amigos Jose y Daniela nos invitaron a pasar un fin de semana en el norte de Portugal. El viernes fui hasta Vigo para recoger a Pelayo del trabajo pero antes hice un poco de turismo. Visité el MARCO (Museo de Arte Contemporánea) con mucha ilusión, pues hace tiempo que quería ir, pero fue una decepción (creo que depende mucho de la exposición temporal que toque pues no me pareció que tuviesen nada en propiedad); aquí tenéis la crítica en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g187509-d2291032-r255556136-Museo_de_Arte_Contemporanea-Vigo_Pontevedra_Province_Galicia.html#REVIEWS  

 Museo MARCO de Vigo

      Después me di una vuelta y llegué hasta el Parque de O Castro, que me gustó mucho pero llegué a la conclusión de que le sobran escaleras. Aquí tenéis la crítica en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g187509-d3784238-r255909619-Parque_Monte_del_Castro-Vigo_Pontevedra_Province_Galicia.html#REVIEWS

 Parque del Castro

      Cuando por fin llegué a lo alto del monte y me disponía a entrar en la fortaleza me llamó Pelayo y me pasaron a buscar para tomar algo. Estuvimos en un sitio que se llama Habemus Tapas, en Navia, que me gustó mucho. Me dejaron luego en un centro comercial porque no paraba de llover a cántaros.

      Tras la jornada turística, me recogió Pelayo en el centro comercial y comimos con nuestra amiga Cristina en un sitio que nos habían recomendado, Lume de Carozo. Habíamos reservado previamente, pues al parecer está siempre lleno.



      Comimos de menú del día y tengo que decir que, por 10 euros, está más que bien. Aquí tenéis la crítica en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g187509-d4366749-r255908427-Lume_de_Carozo-Vigo_Pontevedra_Province_Galicia.html#REVIEWS

      Tras la comida aprovechamos para visitar a mi prima un rato y luego ya pusimos rumbo a Vilanova de Cerveira, en donde nos esperaban ya los padres de Jose. La casa era muy grande así que dormiríamos los seis esa noche allí. Estuvimos de charla con los padres hasta que llegaron Jose y Daniela de trabjar, sobre las 22:30.

Riquísimos entrantes, bacalao, vino y postres

Este vino de Oporto me conquistó

      María, la madre de Jose, había preparado una abundante y rica cena: de aperitivo una serie de fritos muy apetitosos (de bacalao, gambas, empanadillas). De segundo bacalao con salsa que estaba muy sabroso, todo un clásico en Portugal. De postre dos tartas distintas, una hecha por la madre de Jose que llevaba mermelada de naranja (buenísima) y un roscón con fruta escarchada. Nos quedamos de sobremesa hasta tarde. Fuimos abandonando poco a poco el salón (yo la primera, pasada la una y los últimos Jose con Pelayo, sobre las 4:30).