lunes, 26 de diciembre de 2016

CASA RURAL TORRE DO RÍO. CALDAS DE REIS


Esta casa rural se encuentra en una espectacular finca, rodeada por el río, con edificios de granito restaurados y muy cuidados. Pertenece a Begoña y Rodrigo, quienes os harán sentir como en casa. Lily es una de las empleadas, que estará pendiente en todo momento de que la estancia sea perfecta.


Al lado del aparcamiento de vehículos hay un enorme portalón que da acceso a la finca. Hay un porche en la entrada que es ideal para tomar algo en verano, pero también en inviern, pues dispone de chimenea. 



El edificio principal cuenta con varias plantas de habitaciones y comedor en el bajo. Además hay una antigua fábrica de algodón que se va a restaurar todavía para hacer un edificio para eventos y un spa. 



Al lado hay una preciosa piscina que se llena naturalmente con el agua del río a través de una pequeña cascada. Dispone de unos jardines muy cuidados con mirador.




Nuestra habitación estaba en el último piso, decorada con mucho gusto, amplia y cómoda. El cuarto de baño era una cocada. Llama la atención la de detalles que hay en la casa y en las habitaciones de huéspedes.



Decidimos quedarnos a cenar en la casa rural y cuando bajamos al comedor resulta que estaba prácticamente lleno. La carta no era muy larga, al parecer van a hacer reformas en cocina y platos por lo que es algo temporal. La comida es tradicional y de mercado: pulpo, empanada, tortilla, gambones, solomillo, gallo campestre, huevos fritos, milanesa, merluza, bonito, bacalao, etc.



Como había mucha gente y el servicio se estaba retrasando nos sirvieron unos trozos de empanada como aperitivo, cortesía de la casa.

Para beber nos decantamos por vino tinto, ofreciéndonos cinco referencias: Domus y Alan de Val de Valdeorras, Legado de Viteri de Rioja, Acón y Pros Maximus de Ribera del Duero.


Pedimos navajas, solomillo y entrecot pero ya no les quedaba. Cambiamos entonces a verduras a la parrilla, añojo de buey y sandwich club. De postre un yogur casero y un pedazo de tarta de queso. Se notaba que en cocina estaban apurados.




Por la mañana bajamos a desayunar, en el mismo comedor. Había mucha variedad: embutido, dulces caseros, tortilla, filloas, empanada de manzana, bizcochos, fruta, zumo, tostadas, yogures, etc. El comedor se quedaba un poco justo para toda la gente que estábamos levantándonos a por cosas pero ya he comentado que están previstas obras de ampliación.



Tras el desayuno salimos a dar un paseo por la finca, que tiene unos bonitos jardines, llenos de rincones ideales para tomar algo, sobre todo en verano.

Nosotros compramos en su web una oferta que incluía noche, desayuno y bono de entrada para el Balneario de Cuntis que utilizamos al día siguiente. Hay otras posibilidades que ofrecen, aquí os dejo el enlace, por si os animáis: http://www.torredorio.es. Nosotros nos alojamos en otoño por lo que no pudimos disfrutar de la piscina; en verano tiene que ser una delicia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario