lunes, 7 de septiembre de 2015

UN PEDAZO DE PARAÍSO EN GALICIA, LA ISLA DE SAN SIMÓN

Desde hace tiempo sentía mucha atracción por esta isla debido a su belleza y por todo lo que en ella sucedió, así que este año decidí que por fin iría a visitarla. En realidad es un archipiélago formado por las Islas de SAN SIMÓN y SAN ANTÓN (calificadas como Bien de Interés Cultural desde 1999), unidas por un puente, y los islotes de AS COBREIRAS y PENA BRANCA.


Las navieras tienen líneas regulares a San Simón sólo durante los meses de verano y durante los fines de semana. Me informé sobre las maneras de acudir a la misma:

-NAVIERA PIRATAS DE NABIA: Salidas desde Vigo o Cangas, 12€ adultos y 6€ niños. Consultad horarios en: http://www.piratasdenabia.com/otras-rutas/isla-de-san-simon. Tlf: 986.32.00.48.

-Barco contratado por el AYUNTAMIENTO DE REDONDELA: salidas desde el puerto de Cesantes si hay un mínimo de 15 personas (9€ adultos y 5€ niños), el barco pertenece a CRUCEROS ÁNGEL. Tlf: 986.40.17.13


-VIAXES LOA: para horarios y precios consultad http://www.venasansimon.com/. Tlf: 986.40.99.60.    

-Por libre: si tenéis la suerte de disponer de barco propio podréis entrar en la isla pero para ello tendréis que tramitar previamente un permiso en la web de la Fundación Illa de San Simón (http://www.illadesansimon.org/). Esta fundación que pertenece a la Xunta es la encargada, desde 2007, de conservar el patrimonio de la isla.

Al parecer las líneas sólo funcionan los fines de semana del verano y, en algunos casos, requieren incluso un mínimo de pasajeros (alrededor de 15), sino el barco no zarpa.


Nosotros cogimos el barco con el que trabaja el Ayuntamiento de Redondela, Cruceros Ángel. Reservamos previamente las plazas por teléfono, llamando a la Oficina de Turismo de Redondela y el viernes 21 de Agosto nos presentamos a las 16:30 horas en el embarcadero del puerto de CESANTES. Aparcamos el coche en el propio puerto, pues había mucho espacio. Pagamos las entradas a la guía, que ya nos esperaba en el muelle, y subimos al barco. Tiene dos plantas, baños y visión panorámica en la base.

La excursión dura dos horas, repartiendo más o menos una hora para cada cosa:

1.Ría de Vigo: la guía va explicando por la megafonía del barco parte de la historia de la ría, sus mitos (como el dragón Coca que robaba doncellas de la zona), la Batalla de Rande, funcionamiento de las bateas, detalles de las conserveras de la zona, la construcción del puente de Rande, etc. 

Bateas

El barco cruza por debajo del puente y luego da la vuelta para entrar de nuevo en la ría; las vistas son impresionantes. Nos contaron que en el momento de la inauguración, en 1978, era el puente atirantado más largo del mundo. Se abrió al tráfico en 1981 y actualmente es atravesado diariamente por 50.000 vehículos.  Los ingenieros que diseñaron el puente fueron Fabrizio de Miranda, Florencio del PozoAlfredo Passaro. Mide 1600 metros de longitud con un vano en el centro de 400 metros.

Puente de Rande

2.Isla de San Simón: sobre las 17:30 atracamos en la hermosa isla de San Simón. En realidad son dos islas unidas por un puente (San Simón y San Antón). El barco llegó a uno de los pequeños muelles que hay, en donde se encuentran dos edificios: a la izquierda el Auditorio multiusos (con una exposición permanente sobre la rehabilitación de la isla y espacio para conferencias) y a la derecha la antigua Casa del Guardia (que actualmente se usa como vivienda pero también para recepción de visitantes, reuniones, etc.). La isla cuenta con un vigilante de seguridad privada durante las 24 horas del día y videocámaras para controlarla en todo su perímetro; si os fijáis bien las veréis.

Llegada a San Simón

La isla fue numerosas cosas durante sus años: monasterio, lazareto, cárcel y orfanato. Tras esta agitada historia fue abandonada durante treinta años. Se hizo cargo de ella la Xunta y en 1986 comenzaron los trabajos de rehabilitación, dirigidos por el arquitecto César Portela, para darle un uso cultural y público.

Fotos de antes de la restauración

En cuanto a la historia de la isla, los primeros restos encontrados en ella datan del siglo XII, lo que no quita que ya fuese habitada durante la prehistoria (como pasa con otras islas de la zona: Cíes, Ons, Tambo, Areoso). Por aquella época había un Monasterio en la isla, permaneciendo el uso religioso hasta el siglo XVIII, cuando los monjes la abandonan definitivamente debido a los sucesivos saqueos por parte de árabes, vikingos y piratas (entre ellos Drake a finales del siglo XVI). En ella también habitaron templarios durante más de medio siglo.

Uno de los episodios más conocidos de la zona fue la Batalla de Rande, en 1702, en la que se enfrentaron las flotas anglo-holandesas con las franco-españolas en la ensenada de San Simón. Los galeones españoles venían cargados con tesoros de América, botín con el que se querían hacer los del bando contrario. Finalmente los españoles y franceses fueron vencidos y decidieron hundir los barcos con el oro (aunque al parecer una parte ya se había descargado y enviado a Madrid). Se han recuperado anclas, vasijas, cañones y algo de plata pero nunca oro. Por eso se dice que hay algún galeón todavía en la ría con tesoros por los que ya se ha interesado alguna empresa privada.

Desde mediados del siglo XVII vuelve a estar abandonada hasta que en el siglo XIX la isla se convirtió en un lazareto, desembarcando en ella los marineros que llegaban a puerto enfermos o con síntomas. San Simón era el lazareto “limpio” y San Antón el “sucio”, donde se alojaban los que estaban en peores condiciones. Allí pasaban la cuarentena para evitar contagios a la población. 

Preciosa escalinata

Como lazareto se mantuvo casi un siglo, cerrando en 1927 debido al control de las enfermedades como la lepra. Durante su época como lazareto se construyó el puente que une las dos islas, pues antes sólo se podía cruzar de una a otra en barca o caminando cuando bajaba la marea. Hay que decir que la obligatoriedad que existía para todos los barcos que navegaban por el norte de pasar la cuarentena en la Isla de San Simón favoreció el desarrollo de la ría de Vigo.

Puente que une ambas islas

En el siglo XX empezó a funcionar como cárcel para presos políticos de toda España durante la Guerra Civil y la posguerra, construyendo para eso torres de vigilancia en la misma. Se calcula que por allí pasaron más de 6.000 presos que eran sometidos a trabajos como construcción de carreteras y caminos, tanto en la isla como en tierra. En esta ocasión la isla de San Antón funcionó como alojamiento para los militares que controlaban la prisión. Había tantos presos en la isla que tuvieron que construir barracones e incluso utilizar un barco que estuvo allí anclado durante varios meses como alojamiento (el Upo Mendi), pasando horribles hambrunas.

La prisión se cerró finalmente en 1943, pasando a ser Residencia de verano de la guardia de Franco cinco años después. Sin embargo en 1950 se hunde un barco que llevaba a tierra 50 miembros de esta guardia, a causa del mal tiempo y las corrientes, muriendo casi todos, pues la mayoría no sabían nadar. Tras este incidente la isla se cierra definitivamente. En recuerdo de este hecho hay un crucero encima del islote de As Cobreiras, a unos metros de las islas.

Cruceiro en las rocas

A partir de los años cincuenta se creó el Hogar Méndez Núñez para los huérfanos de marineros, que funcionó hasta 1963. A partir de ahí estuvo 30 años abandonada hasta que la Xunta se hizo cargo, recuperando fauna, flora y arquitectura de las islas. Hay varias fotos en el Museo del antes y del después donde podréis observar el gran trabajo de restauración que se ha realizado.

Vistas de los yates

La visita se hace caminando con la guía por la isla, todos juntos. No se dispone de tiempo libre para dar una vuelta, bañarse o tomar algo (de hecho la cafetería suele estar cerrada salvo que haya algún evento o un campamento de verano).

Vistas del puente de Rande desde San Antón

La guía nos fue enseñando los edificios y construcciones más importantes de ambas islas:

-Capilla de San Simón: el santo que allí se encuentra es el que da el nombre a la isla. Es muy pequeña y no hay nada en el interior salvo dicha imagen.


-Paseo de los bojs/buxos: un espectacular camino con enormes bojs centenarios a ambos lados, una maravilla.


-Casa de cultura y deportes del mar: se encuentra al lado de la capilla. Se utilizaba como alojamiento durante su época de lazareto pero también para los menores cuando fue orfanato.


-Cafetería-Restaurante: a pocos metros de la entrada a la capilla se encuentra la cafetería, que sólo se abre cuando se organizan eventos en la isla, como ya comenté.

-Residencia Stella Maris: es el edificio más alto del lugar. Se utilizó como residencia para el alto personal del lazareto o vivienda del Director de la cárcel, cuando funcionó como tal. Al parecer aquí se aloja la gente que en la actualidad pernocta allí cuando se organizan conferencias, ciclos, etc.


-Casa de baños: se encuentra al borde del mar, no lo visitamos.  Se usa actualmente como balneario pero en su momento fue utilizado como lavadero de ropa.

-Edificio de cursos y seminarios: actualmente se usa para cursos y seminarios pero en su momento se utilizó a modo de dormitorio (para los enfermos, los huérfanos y los reclusos).

-Centro de interpretación y documentación: se encuentra en el antiguo lazareto “sucio”, es decir, en la Isla de San Antón, en donde estaban los más enfermos, atendidos por las monjas. Actualmente hay una exposición con información, fotos, etc. 


-Cementerio: en él se enterraba el personal que moría en la isla, pero no los presos. Actualmente no queda ningún resto humano, sólo alguna lápida (una además era de un niño). En el exterior de las paredes del cementerio eran habituales los fusilamientos durante la época en que la isla se convirtió en cárcel. Se encuentra en la isla de San Antón.


Podréis ver una serie de esculturas por ambas islas y alrededores: la del Capitán Nemo y sus buzos en el agua (sólo se ven enteros cuando está la marea baja, de Moncho Lastra y Sergio Portela) y varias por los rincones más insospechados de ambas islas, siendo de los principales artistas gallegos (Francisco Leiro, Manolo Paz, Sergio Portela, etc.).

 

Tras la visita el barco nos llevó de vuelta al puerto de Cesantes y allí aprovechamos para tomar el sol en una de las playas de la zona. Fue una muy agradable e interesante visita que recomiendo a todo el mundo, estoy segura de que la isla de San Simón y su historia os cautivará tanto como a mí!!

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