miércoles, 18 de febrero de 2015

DIARIO DE COSTA RICA, DÍA 5: Caribe Sur

DOMINGO 28 DE SEPTIEMBRE 2014


Nos despertamos a las 6 y bajamos a desayunar a las 7: gallopinto, revuelto, pancakes, pan, dulce de guayaba, zumos, etc. Al final contratamos, a través de Dani y su hotel, la excursión que iban a hacer ellos de snorkel y caminata por el Parque Nacional de Cahuita (almuerzo incluido) por 60$/persona, que ya bastante era... La empresa se llamaba Cahuita Tours y su web es www.cahuitatours.com , por si os interesa.

Pelayo en la hamaca de la habitación

Tras desayunar volvimos al cuarto y nos quedamos sopas, Pela en la hamaca y yo en la cama, pues aún quedaba un rato hasta que nos viniesen a recoger a las 9. La verdad es que en Costa Rica amanece pronto pero las excursiones empiezan muy tarde, se aprovechan poco las horas de luz (porque luego por la tarde enseguida oscurece), en ese aspecto creo que se podría mejorar mucho.

Nos vino a recoger un poco antes de la hora un conductor llamado Luis. También se subieron cuatro ingleses más y las dos parejas de vascos que habían venido con nosotros el día anterior. Nos dejaron en la Oficina de Cahuita Tours y allí pagamos los 120$. Allí nos dieron a cada uno unas gafas, un tubo y unas aletas; yo me había llevado las mías desde España.


Bahía en la que buceamos

Nos llevaron caminando hasta una barquita y en ella navegamos hasta la bahía del Parque Nacional de Cahuita. Allí nos zambullimos la primera vez y vimos un montón de peces. Había que tener cuidado en algunos puntos de no darle patadas al coral debido a la poca profundidad. La verdad que el lugar era paradisíaco y vimos muchos peces.

La siguiente parada fue un poco más adelante, en un punto en el que se avistamos varios bancos de peces e incluso un pez raya enorme acompañado de otro más pequeño.

Serpiente Oropel

La tercera parada fue ya en tierra, en el Parque de Cahuita, que es impresionantemente bonito. Nada más bajar nos cambiamos la ropa y justo en los arbustos de los alrededores el guía nos mostró tres serpientes: una oropel amarilla muy enroscada, otra marrón y otra que parecía tal cual parte del árbol, todas en las ramas. Sólo la última no era venenosa. Nos ofrecieron allí mismo unas cuantas piñas muy maduras que estaban exquisitas.

A continuación continuamos con la caminata por el Parque Nacional de Cahuita acompañados de Daniel, el guía. Este parque protege los ecosistemas de la zona, tanto terrestres como los corales marinos. Es una de las zonas más bonitas de Costa Rica, con unas playas impresionantes, vegetación y mar cristalino que permite observar los arrecifes coralinos.


Parque de Cahuita

En el parque se han registrado 123 especies de peces, 35 de corales, 140 de moluscos, 44 de crustáceos, 128 de algas, etc. En el parque hay además varias especies de monos, mapaches, perezosos, nutrias, coatís, ibis, martines pescadores, etc.

El guía nos habló de plantas medicinales y sobre todos los bichos que nos íbamos encontrando: perezosos, monos, cangrejos violín, cangrejos ermitaño, serpientes, mariposas morpho, lagartos, basiliscos, y un largo etc. Por ejemplo hace infusiones que van bien para el riñón de la caña agria, para el estómago del sangrillo (se llama así porque su savia parece sangre), nones (fruta que al parecer sabe fatal pero que cura un montón de cosas), jopes (frutas similares a ciruelitas muy ricas), guayabas, etc.


Caminata por el Parque de Cahuita

Al salir del parque dejamos 1000 colones de propina puesto que por esa entrada no hay que pagar el ticket que exige el Gobierno (lo único gratis que encontramos en Costa Rica) ya que está gestionada por la propia comunidad de la localidad. Si se accede al Parque por otra entrada tendréis que pagar el boleto. Yo lo pasé un poco mal porque no me limpié bien las arenas de los pies y me hicieron daño luego las sandalias al caminar. Opinión en TripAdvisor del Parque Nacional de Cahuita: www.tripadvisor.es/Sho...Limon.html


Parque Nacional de Cahuita

Almorzamos en el pueblo de Cahuita en una típica soda costarricense. El menú fue rice and beans (cocinados con coco, buenísimo) acompañado de un pescado que le llaman macarena, plátano frito y ensalada verde. Para beber jugo de piña y limonada. Estaba todo riquísimo. Luego el minibus nos dejó en nuestros respectivos hoteles sobre las 16h. Nos tumbamos un rato en la cama y nos quedamos sopa, esta vez yo en la hamaca.


Casado que comimos en una típica soda

Despertamos sobre las 17:30h, nos duchamos y cogimos un bus hacia Puerto Viejo que nos paró justo delante del hotel (610 colones/persona). Al llegar nos dimos un paseo, buscando una tienda llamada ARTEC en la que venden chocolate orgánico hecho por los indígenas de la zona. Había una excursión que ofrecía nuestro para ir a visitarlos pero era un robo así que nos quedamos con las ganas. Lo que imagino es que pagando un taxi hasta la puerta de la reserva indígena y luego la entrada saldrá mejor de precio, pero claro, en nuestro hotel no nos quisieron informar de esa posibilidad (nos dijeron que igual llegábamos allí y no nos abrían la puerta, cosa que dudo...).

Compramos en la tienda de ARTEC dos bombones hechos por las mujeres de la reserva por 650 colones. Luego tomamos un par de cervezas (una imperial y una imperial silver, que lleva limón) en un bar muy llamativo que está regentado por un australiano llamado Outback Jack’s. Tiene expuestos un montón de objetos y chorradas. Pagamos 2.750 colones/4'5euros. La crítica en TripAdvisor de este curioso local es la siguiente: www.tripadvisor.es/Sho...ml#REVIEWS

Después buscamos el Restaurante Tamara, pues nos había recomendado el conductor que nos trajo a Puerto Viejo el primer día, que era de la zona. También nos recomendó otro llamado Mopri, pero no nos dio tiempo a probarlo. En el Tamara nos atendió un camarero muy majo que nos dio conversación durante toda la velada.

Pedimos de primero “pulpo al ajillo con papas fritas” y de segundo “camarones en salsa caribeña con patacones” (plátano aplastado y frito). Ambos platos venían acompañados de ensalada. La verdad es que estaba todo muy rico. De postre pedimos un curioso postre llamado “salami de chocolate” que realmente parecía un embutido y que llevaba una mezcla de chocolate con galletas troceadas y ron. Esta mezcla la congelan y luego la lonchean, acompañado de helado de vainilla. Excelente. Pagamos 16.000 colones/24€ (de beber tomamos cerveza local). Como nos quedamos de rollo con el camarero al final pedimos un mojito para Pela y un daiquiri de mango para mí (7.000 colones/12€). Aquí tenéis la crítica en TripAdvisor del Restaurante Tamara: www.tripadvisor.es/Sho...ml#REVIEWS

La verdad que esta fue una de las mejores comidas de Costa Rica y la más aceptable de precio, pues a medida que fue avanzando el viaje las cosas se tornaron cada vez más y más caras. La verdad que al final lo que más nos gustó fue casi el Caribe Sur, al menos no nos sentimos tan estafados con los precios de las cosas, como nos ocurriría más adelante. Fuimos a Costa Rica pensando que los precios serían acordes a un país latino (como Perú, en el que habíamos estado el año pasado) y nada más lejos de la realidad. Están al nivel de Europa para muchas cosas y algunas incluso más caras en Costa Rica, todo está inflado.

Luego cogimos un taxi para volver al hotel, pues los buses ya habían terminado. Antes de subir acordamos el precio: 3.000/5€ colones, que fue lo que nos recomendaron en la recepción del hotel. Nos acostamos sobre las 22:30h.

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