martes, 27 de enero de 2015

DÍA 8 DIARIO DE ANDORRA: tras la caída, turismo obligado.

VIERNES 9 ENERO 2015

Hoy Pela se ha levantado bastante dolorido después de las caídas de ayer y yo también tenía mil agujetas así que hemos decidido no ir a esquiar y hacer un poco de turismo tras el desayuno, a pesar de que tengamos el forfait pagado.

Estuvimos un rato charlando con Emilio y Sandra en la recepción, quienes nos recomendaron algún sitio para comer: Borda Xica en la Massana, por ejemplo.

Al final salimos sobre las 11:30 del hotel. Primero visitamos la Iglesia prerrománica de Santa Coloma, pues según David, el de la Oficina de turismo, es una visita obligada en Andorra. La verdad es que es muy chula y, al parecer, es la única de este minúsculo país que tiene el campanario redondo en vez de cuadrado. La pena es que todas estas iglesias preciosas que tiene Andorra sólo pueden visitarse por dentro en verano. Aquí tenéis la crítica en TripAdvisor de la Iglesia de Santa Coloma:

Iglesia de Santa Coloma

Después nos acercamos hasta Andorra la Vella y dejamos el coche en la zona azul de la calle, siendo la tarifa bastante más barata que en Pas de la Casa. Dimos un paseo por la zona más antigua de esta localidad, en donde vimos la Casa del Comú, el Tribunal Constitucional, el Palacio de Justicia, etc. Yo aproveché para comprar en uno de los centros comerciales Pyrinée más cremas de la cara por muy buen precio.

Casa de la Vall

Tras el tranquilo paseo cogimos el coche y nos acercamos hasta la Massana con el fin de comer en la Borda Xica. Sin embargo cuando localizamos el lugar resulta que tenían un cartel en la puerta que decía que estaba cerrado por defunción. Una pena…Lo intentaremos cuando retornemos a Andorra.

Volvimos a Andorra la Vella con la idea de comer en un local que contaba con muy buenas críticas en TripAdvisor, el Restaurant Coma. La comida nos gustó, el local también, pero no así el servicio, que fue nefasto. Los cocineros eran muy jovencitos y se notaba, a nuestro entender, que aún les faltaba un poco de rodaje. Aquí tenéis una crítica detallada de cómo sucedieron los hechos:

Restaurante Coma

Tras la comida acudimos a la tienda nueva de Motocard. Allí Pelayo compró unos guantes de moto para invierno por 56€ de la marca Dainese y unas botas Alpinestar por 182€. Estas últimas no las tenían en tienda así que se las enviaron gratuitamente por correo, llegando en 2-3 días. Muy buen servicio y precios.

Nos dirigimos entonces hacia Escaldes-Engordany pero antes paramos en una Iglesia que había de camino, Sant Miquel d’Engolasters. Vimos el cartel y nos acercamos hasta allí. La iglesia es preciosa, de marcado estilo andorrano. En este caso el campanario es desproporcionadamente grande y presenta una cara tallada en la piedra en lo alto de uno de sus lados. Aquí tenéis la crítica en TripAdvisor:

Iglesia de Sant Miquel d'Engolasters

Había otro cartel que indicaba el Lago de Engolasters así que decidimos continuar por el camino para verlo. La verdad que fue todo un acierto porque el agua del lago estaba helada y pudimos disfrutar de un maravilloso paisaje. Era la primera vez que veía un lago helado y me llamó mucho la atención sobre todo el ruido constante que se oye del hielo que cruje y se rompe. Como no, tiramos unas cuantas piedras al agua para acelerar el proceso. Hay que tener cuidado con el hielo de los caminos que bordean el lago, pues resbalaban muchísimo. Merece la pena ir hasta allí, es un lugar espléndido, hay además varias rutas de senderismo por los alrededores que deben de estar muy bien. Hay una cafetería y al lado un cercado con animales típicos (caballo, cabras) que seguro que gustará a los peques. Ésta es la crítica en TripAdvisor:

Lago de Engolasters

Al bajar de vuelta por la carretera paramos nuevamente al lado de la Iglesia de Sant Miquel para hacer unas fotos de Andorra la Vella, pues justo en ese punto hay unas vistas preciosas del valle.

Continuamos hasta el Centro de Arte de Escaldes-Engordany, que es famoso por sus maquetas de monumentos, principalmente de Andorra. Tuvimos que dar muchísimas vueltas para encontrar aparcamiento en un parking privado, pues en la calle era imposible, y en los privados estaban todas las plazas completas. Al final entramos en el museo cuando quedaban 20 minutos para cerrar. Aún así nos dejaron entrar y una chica nos explicó algunas cosas que le preguntamos de la sala de las maquetas (pues ya no daba tiempo a hacer la visita guiada). Son realmente bonitas, hechas todas por el mismo artista, del que desgraciadamente no recuerdo el nombre. Por lo que nos explicó, para evitar que los americanos arrancasen los frescos de las iglesias románicas de Andorra, se los llevaron los catalanes y ahora están expuestos en el Museo de Cataluña. Lo que queda ahora mismo en las Iglesias andorranas son copias de los frescos originales. Aquí tenéis la crítica de TripAdvisor:

 
Maquetas del museo

Tras la fugaz visita al museo entramos en un local curioso que ya conocíamos de nuestra anterior visita, la Taberna de Excalibur. Ees un bar ambientado en la Edad Media, con mucha decoración, incluyendo la espada del Rey Arturo clavada en una piedra justo en la entrada del local. Tomamos una pinta de Guiness y una cerveza de frambuesa. Extrañamente nos pusieron unos frutos secos para acompañar. Crítica en TripAdvisor:

Taberna de Excalibur

Volvimos ya para Pas por el puerto y, a pesar de que ya era de noche, no había hielo ni nieve en la carretera. Sí se veían las luces de las máquinas en lo alto de las montañas preparando las pistas de esquí y moviendo nieve de los acúmulos hacia éstas.

Óscar y Katya nos habían hecho otro encargo, esta vez cuatro cartones de tabaco (que es el máximo permitido: dos por persona) así que en cuanto llegamos los compramos en el Supermercado portugués. Además cogí una botella de un litro de Jack Daniels para nosotros (16€).

Cenamos y nos fuimos para el cuarto a ver el Dakar y luego a dormir, que al día siguiente teníamos nuestras últimas horas de nieve. Pedimos en recepción si nos podíamos quedar con el cuarto hasta las 13-14h, en vez de a las 12h, para que nos diese tiempo a esquiar un poco más y a ducharnos tranquilamente. No sólo no nos pusieron ningún problema, sino que no nos cobraron ningún plus.

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