sábado, 13 de diciembre de 2014

PAZO QUINTEIRO DA CRUZ

Continuando con las visitas a los hermosos Pazos que hay por la provincia, reservé plaza para ver el Pazo Quinteiro da Cruz, que se encuentra en Ribadumia, ese mismo día por la tarde.

Precioso Pazo Quinteiro da Cruz

La visita fue para nuestro grupo (5 personas) y una pareja más, o sea que para 7. La guía era la hija del actual dueño del pazo, que es médico y se dedica a fabricar los productos cosméticos que venden, utilizando la camelia y el vino/uva principalmente. También cultiva té.

Cruceiro y hórreo

Al parecer el pazo data del siglo XVIII y pertenece a una familia que lo compró alrededor de 1970. Se encargan del mantenimiento del mismo sin ninguna ayuda así que tienen que reinventarse para poder mantenerlo.

Escalera de piedra

Empezamos la visita por el patio principal, en donde hay unos establos restaurados que alquilan para celebrar bodas. Hay también cruceiro, varios hórreos, uno con un lavadero debajo, cosa curiosa que creo no haber visto antes, etc.

Los jardines son realmente bonitos, albergando especies que fueron traídas de todos los continentes. La reina es la camelia, siendo el jardín de Europa con mayor número de especies. Debe de estar precioso en la época de floración.

Piscina

Hay una capilla románica del siglo XVI con una curiosa figura de la virgen hecha en piedra, con aún restos de pintura. Al parecer está siendo estudiada.

Hay una bonita piscina que construyó su último dueño que invita al baño. Muy cerca se encuentra la plantación de té, que comercializan también y que, según dijo la guía, es de muy buena calidad. Nosotros compramos un poco y no me pareció que tuviese demasiado sabor pero he de decir que no soy ninguna experta en té.

Capilla del siglo XVI

A continuación vimos el viñedo, de donde sale el vino albariño que fabrican. Como tienen poca uva no sacan pocas botellas al año. También compramos para probarlo y sí que nos gustó (además te lo preparan en una caja muy bonita). Nos quedamos con ganas de probar uno con barrica que hacen de vez en cuando, pues ya no les quedaba.

Al acabar la visita normalmente dan a degustar el vino pero no fue este el caso, me imagino que debido a la poca producción. Sí estuvimos en la pequeña tienda en donde cogimos, como ya dije, té, una botella de vino y además un bote de aceite de camelia. Además tenían jabones, cremas, etc., fabricados a base de camelia y vino. También tienen una línea de joyas inspirada en la flora y fauna de la finca.

Hermosa fuente

En el camino de salida/entrada hay un recinto moderno dentro del cual hacen talleres, cursos, etc., y por fuera es un bonito jardín vertical.

La visita dura dos horas y cuesta 5 euros (niños incluidos). Estoy segura de que pasaréis una tarde excepcional, merece la pena visitarlo. Nosotros volveremos en la época de floración de la camelia.

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