miércoles, 24 de diciembre de 2014

DIARIO LONDRES. Día 7: British Museum, Yauatcha, Covent Garden, Musical y farra londinense

MIÉRCOLES 26 NOVIEMBRE 2014

                Hoy no pusimos el despertador así que me desperté sobre las 9. A los pocos minutos se levantó también Pelayo y desayunamos juntos. Nos duchamos y marchamos al British Museum, que es gratis, por lo que cogimos un bus en Old Street.

                Una vez allí escogimos qué ver dado lo enorme que es el museo, en relación directa con el  cansancio que llevábamos acumulado.... Vimos la famosa piedra Roseta, los egipcios, los Asirios (nos encantaron sus relieves, impresionantes), Ur, el moai de la Isla de Pascua, los restos del Mausoleo de Halicarnaso, los tótems de la galería principal, etc.

Relieves asirios
              
             Sobre las 13 decidimos marchar y decidimos buscar un restaurante en el que darnos un homenaje. Un chef amigo de Pelayo le había recomendado varios así que finalmente nos decantamos por Yauatcha, restaurante asiático con una estrella Michelín que se encuentra en el Soho. Caminamos desde el museo, atravesando el bonito barrio del Soho, hasta que llegamos al laureado restaurante.

                Al entrar nos recibió una chica muy amable a la que le dijimos que no teníamos reserva pero nos dijo que no nos preocupásemos porque el restaurante tenía dos plantas y había sitio en la de abajo. Entonces un joven nos acompañó hasta abajo y nos sentó en una mesa de dos, en el centro de la sala. Lo que no me gustó es que las mesas son muy pequeñitas y están muy juntas por lo que oíamos perfectamente lo que hablaba la pareja de al lado. La sala, sin embargo, es muy bonita, recuerda a un cielo estrellado, y en la barra tienen un acuario todo a lo largo con peces de colores.
 
 


Fotos en el Restaurante Yauatcha
               
             Resulta que tenían un menú degustación para dos personas por 30 libras de 14 a 18h y eran las 13:55 así que genial. Incluye 8 raciones y té. A mayores pedimos cerveza japonesa (Kiriri) y postre. Estaba todo delicioso y muy bien presentado. Incluía dumplings de varios sabores, arroz en hoja de banana, rollitos, empanadillas, etc. Además el postre es de lo más rico que he comido nunca. Tienen en la planta de arriba un mostrador en el que venden bombones y dulces de alta repostería, que son a su vez los que sirven de postre en el restaurante. Aunque no vayáis a comer, os recomendaría entrar para comprar un dulce, son tremendos y además llenan bastante. Al final fueron 60 libras (pagamos lo mismo por el menú que por las bebidas y postre). Os dejo el comentario en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g186338-d733966-r243043917-Yauatcha-London_England.html#REVIEWS



China town
Vimos luego el barrio chino. Entramos en un supermercado de productos asiáticos que tenía varios pisos del que salimos enamorados y con varios productos. Quién nos diera algo así cerca de casa…

Paseamos luego por Covent Garden, callejeando por todo aquello que nos llamaba la atención (incluidas algunas de las calles míticas en donde rodaron parte de las películas de Harry Potter). Nos encantó el Mercado de Covent Garden con sus adornos navideños. Allí hay un patio en el que se van turnando músicos callejeros para tocar, cantar, vender sus discos, etc. Estuvimos escuchando un rato a un grupo de música clásica que incluían dos violines, una viola, un chelo y un contrabajo, que eran realmente buenos.

Mercado de Covent Garden
           
            Después entramos a ver qué comida y bebidas tenían en el Marks&Spencer y hubo un producto en concreto que nos dejó alucinados: copón de vino de plástico con un precinto como el de los yogures, listo para beber. ¡¡Además era vino español!!

Copón de vino listo para beber en Marks&Spencer

Mi hermana me había regalado por mi cumpleaños un par de entradas para el musical de Thriller, de Michael Jackson (más o menos sale por 40 libras por persona, según la zona que escojas), que era a las 19:30 así que fuimos paseando hacia la zona de teatros.

Antes de entrar comimos una hamburguesa en un Take Away que tiene Jamie Oliver muy cerca de Picadilly Circus, en la calle en la que hay muchos teatros. En realidad tiene el restaurante Diner’s en la planta de arriba y abajo tiene el take away. Pedimos dos hamburguesas dobles con queso, una ración de patatas, una cerveza y un agua, todo por 20 libras, lo cual me pareció una ganga para ser su restaurante y en pleno Picadilly. Tengo que decir que la hamburguesa era enorme y estaba excelente, hecha de una carne de gran calidad. Lo único que no me gustó fue un vasito que nos pusieron a cada uno con una especie de ensalada, pues ya estaba rancia, posiblemente porque llevaba preparada hacía un buen rato. Por si queréis leer el comentario en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g186338-d4282802-r243105743-Jamie_Oliver_s_Diner-London_England.html#REVIEWS



Take away de Jamie Oliver
                
            A las 19 entramos en el teatro y nos acomodamos en nuestras butacas. Luego quedaron huecos así que cuando empezó el espectáculo nos centramos un poco más. El musical estuvo genial, a mí es que me encanta Michael Jackson. Había muchos actores, sobre 15, y se iban turnando para cantar, no había un personaje principal. Sin embargo hubo una chica que fue la que más canciones cantó, cosa que no entendí muy bien…

                Salimos sobre las 22h y hablamos con Mario, que venía para Picadilly con unos amigos del trabajo. Mi hermana la pobre estaba trabajando. Mientras venían nos dio tiempo a ver la tienda de Emanents que hay en Picadilly.

                Al final aparecieron y nos presentó a todo su grupo de amigos, viniendo ya entonados, pues habían estado comiendo juntos y se había alargado la velada hasta ese momento. Nos llevaron a un pub llamado O’Neills, al que van muchos españoles de fiesta. Allí me encontré con un chico que hacía atletismo cuando yo estudiaba en Madrid, fue una gran sorpresa. Estaba también pasando unos días en Londres.

                Estuvimos bailando un buen rato a medida que iban bajando las pintas. Luego empezó un concierto que estuvo bastante bien, no porque tuviera buena voz el cantante, sino porque hacían versiones de canciones de rock muy conocidas.

                Los amigos de Mario fueron marchando poco a poco y al final quedamos sólo 5. Yo tuve que sentarme un rato en una banqueta por el dolor de pies. Tengo que decir que había un guardia de seguridad que era un imbécil y que estaba todo el rato molestando: no pongas el abrigo ahí, no te sientes en la banqueta, no te pongas ahí que estorbas, etc.


                Sobre las 3 nos echaron a todos del local y caminamos hasta Totthenham para coger el bus 55, que nos dejaba en Old Street. En la parada nos despedimos de los amigos de Mario, que fueron muy majos todos con nosotros. Al final nos acostamos sobre las 4 de la mañana.

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