sábado, 13 de diciembre de 2014

BUS RUTA DO VIÑO RIAS BAIXAS OCTUBRE 2014

La Ruta do Viño Rías Baixas no deja de organizar actividades que están más que genial. Esta vez nos apuntamos a uno de los buses que salen el fin de semana y visitan 3 bodegas o 2bodegas+1pazo.

Nosotros lo cogimos el sábado 18 de octubre que incluía la visita a tres  bodegas: Eidos, Casal Fuentes y PacoyLola.

El bus salió a las 10:30 de la plaza de Campolongo de Pontevedra, pero ya venía con gente que se había subido en Vigo.

La primera bodega que visitamos fue Adega Eidos, en Padriñán (Sanxenxo), que es una auténtica maravilla. Al parecer fue la primera bodega que consiguió la Q de calidad.



Entrada y Sala de catas de la bodega


Es pequeña pero está fantásticamente distribuida, muy funcional y bonita. Allí nos sirvieron los tres vinos que hacen: 

-Eidos de Padriñán: 100% albariño, muy fresco.

-Veigas de Padriñán: más evolucionado que el anterior.

-Contraaparede: 3 años y 8 meses en depósito de inox, excelente. Este es el tipo de vino que a mí me conquista. La evolución que sigue me parece maravillosa, parece que lleva crianza en madera. En mi humilde opinión, ésta será en un futuro la tendencia en las bodegas gallegas: muchas de ellas, además de hacer un vino joven (que cada vez dura más sin estropearse), también fabrican algunos vinos más maduros, con inox o madera, lo cual me parece un gran acierto (a pesar de que a la gente de bodega de toda la vida le choque un poco...).


Parte trasera y Sala de depósitos


Además acompañaron el vino de unos magníficos pinchos de tortilla y empanada. La verdad es que recibimos un trato genial a lo largo de la visita. Como el vino nos gustó tanto compramos una botella de cada y, al llevar tres, nos hicieron una rebaja (bravo, porque esto nos ha ocurrido pocas veces, y mira que hemos visitado bodegas...). Es una visita muy recomendable.

A continuación el bus nos llevó a Casal Fuentes, en O Grove, que se trata de una bodega familiar. Es una casa muy bonita en donde nos recibió su dueño, un tío muy majo y campechano. Al parecer en verano tienen terraza en la que ponen vino y pinchos así que habrá que ir a probarla. El dueño nos contó cómo es todo el procedimiento desde la viña hasta el embotellado y luego lo probamos. Eso sí, acompañado de una tonelada de mejillones, qué buenos que estaban. El vino era joven, típico de la zona, ácido y fresco. La gente más mayor del bus compró en esta bodega varias botellas y es que es un vino más tradicional que el de Eidos.


Bodega Casal Fuentes y Sala de depósitos


Mejillones que sirvieron en Casal Fuentes

Tras esta visita nos dejaron en O Grove un par de horas para que comiésemos. La verdad es que teníamos poca hambre. Algunos se fueron a restaurantes de la zona a picotear algo. Yo había preparado unos sándwiches porque no sabía de cuánto tiempo dispondríamos. Así que comimos un trozo nada más sentados en la playa, pues hacía muy buen día. Yo después de comer me quedé sopa un rato, qué agradable...

Nos tomamos un café y volvimos al bus. La verdad es que daba tiempo de sobra a comer en alguno de los restaurantes de la zona. La siguiente parada fue en Paco y Lola, que está en Meaño. Nos tuvimos que poner unos trajes blancos para poder entrar a ver la bodega. La visita fue con una guía que luego nos sirvió el vino más básico. Nadie compró en esta bodega y es que me parece que la campaña de márketing que han hecho es fantástica (gracias a los lunares todo el mundo conoce la botella) pero se han parado poco en la elaboración del vino. A mí me sabía a agua, tiene muy poca fuerza. 

Moderna recepción de PacoyLola


Tienen mucha variedad de vinos pero no nos dieron a probar más que el básico, como ya dije. Por tanto no me atreví a comprar ninguna botella de los de gama más alta, dados los altos precios y por miedo a que se pareciese al que probamos. Creo que hacen mal en no dar a probar un poco más de variedad de lo que fabrican (¿qué significan un par de botellas en cada cata para una bodega que saca tantas botellas al año?) pues si hubiese probado algo rico lo habría comprado pero así no me atreví. Fue el vino y la bodega que menos me gustó de las tres.


Sala de depósitos


Retornamos a Pontevedra a media tarde, encantados por todo lo que aprendimos en esta interesante jornada, y todo por el módico precio de 12 euros por persona. Muy muy recomendable, no os lo perdáis.

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