domingo, 30 de noviembre de 2014

Diario de Perú. Día 9: Cuzco-Puno

       Nos levantamos a las 5:45 bajamos a desayunar (pan, mantequilla, mermelada, e infusiones varias, siendo bastante escaso). Al poco tiempo bajaron Borja y Bea y unos minutos después apareció Cleison. Crítica del Hostal Paucartambo Wasichayhttp://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294314-d5538930-r228840980-Hostal_Paucartambo_Wasichay-Cusco_Cusco_Region.html#REVIEWS 

      Cleison y yo arreglamos los últimos detalles de los días que nos quedaban para finalmente pagarle los billetes de bus (de Arequipa a Nazca y de Paracas a Lima) que nos había comprado. También el traslado del oasis de Huacachina a Paracas en coche privado (150 soles, demasiado, según nos enteramos después…). En total fueron 257 soles más por pareja. Además Borja le devolvió el dinero que le debía de la cena en la picantería de Cuzco.


Empresa del bus; Wonder Perú


       Pagamos también la noche de hostal y la colada (90 soles+22 soles), partiendo a continuación junto con Cleison los 5 en un solo taxi. Nos dejó delante de la empresa turística de buses que cubre la línea de Cuzco a Puno, Wonder Perú. Habíamos reservado el viaje de Cuzco a Puno en un bus turístico que va parando en los sitios más importantes y así aprovechábamos, ya que íbamos a hacer esa ruta en un bus normal. Crítica en Tripadvisor de Wonder Perú Expedition y el viaje de Cuzco a Puno: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294314-d4114699-r253064895-Wonder_Peru_Expedition-Cusco_Cusco_Region.html 


     Allí nos despedimos de Cleison y subimos al bus. Era muy nuevo y cómodo, disponiendo de azafata que servía bebidas calientes y/o frías tras cada parada. El guía se llamaba José y nos iba explicando durante todo el trayecto cosas muy interesantes sobre el país y los incas.


    Pasamos por varios caminos incas y es que según el guía hay más de 40.000 km repartidos por todo el imperio (que ocupaba territorios que hoy pertenecen a Ecuador, Brasil, Chile, Bolivia, Argentina y Perú). Todos conducían a la capital del imperio, Cuzco.


      La primera parada fue en la Iglesia de San Pedro de Andahuaylillas, a 42 km de Cuzco. Se la conoce como la Capilla Sixtina de América y es que es la más bonita de todas las iglesias que visitamos. Al parecer fue un asentamiento inca de cierta importancia pero en la actualidad cuenta con unos 5000 habitantes. Se trata de un templo andino, sencillo por fuera, y construido en un emplazamiento inca. Sin embargo por dentro la riqueza del templo es asombrosa, con muchísimas piezas de oro, tallas y frescos; apenas hay espacio vacío (incluso los bancos para sentarse están pintados). Se cree que data de finales del siglo XVI, estando los jesuitas a su cargo. Consta de una sola nave con capillas laterales y sus paredes son de barro. Los indígenas recién convertidos al cristianismo debían de alucinar al entrar en la iglesia. 




San Pedro de Andahuaylillas


      El techo está completamente decorado con un artesonado de estilo mudéjar, con motivos florares y frutales, estando en restauración pero se podía apreciar parte del mismo. En la contrapared de la entrada hay un fresco que muestra el infierno y el paraíso, para enesñar a los fieles qué les podía pasar con arreglo a su comportamiento durante la vida. Está realizado por un artista limeño llamado Luis de Riaño, y es de enorme belleza y fuerza, me encantó.


     A mí además me gustaron los frescos de varias santas, sobre todo una a la que le habían cortado los pechos (Santa Águeda) y otra que le habían arrancado los ojos (Santa Lucía). Crítica en Tripadvisor de la iglesia: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g1066037-d2077474-r253131189-San_Pedro_de_Andahuaylillas_Sistine_Chapel_of_America-Andahuaylillas_Cusco_Regi.html 


     Nos volvimos a subir al autobús y nos dejó, tras un breve trayecto, en Raqchi, que posiblemente fue un tambo importante dentro del camino inca que iba a Cuzco. Allí se encuentra el Templo de Wiraqocha, una gran construcción rectangular de adobe que consta de dos pisos, 20 metros de altura y numerosas columnas. Este tipo de construcciones se llaman kallankas. Crítica en Tripadvisor de Raqchi: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294311-d2049410-r253131924-Raqchi-Peru.html 


      El complejo arqueológico está dividido en Templo, plazas, colcas, depósito de agua, etc., todo rodeado por una muralla. Sin embargo no sólo los incas habitaron este lugar, pues hay restos que datan desde el 200 a.C.. Al lado del templo, del que sólo quedan restos del muro central, existen más de 150 colcas (las únicas del Imperio con forma circular) colocadas en líneas paralelas que se utilizaron para guardar maíz, quínoa, papa, muña, pescado seco, carne seca de alpaca, etc.




Mujer entre las colcas


       Además de adobe sus muros contienen pelo de animal e hichu, una planta típica de la zona. El yacimiento data del siglo XV y se cree que contaba con el mayor techo de paja del Imperio incaico. Está a una altura de 3500 metros sobre el nivel del mar.


       La siguiente parada fue en un restaurante tipo buffet para comer llamado Canchis 11. Estaba todo buenísimo y además era comida muy sana. Bea, como se encontraba mal, sólo tomó una sopa. Pelayo tenía diarrea así que tampoco comió demasiado. Yo me encargué de comer por todos: sopa de quinoa, tequeños rellenos de queso, ceviche, causa limeña, pasta, lomo saltado, fruta y helado de fresa. Para beber té de muña, que dicen que va bien para el mal de altura. El olor que tiene recuerda a la menta.


       Subimos al autobús y dormimos hasta la siguiente parada, La Raya. Se trata del punto más alto del trayecto, estando a 4.335 metros y marca la frontera entre el departamento de Cuzco y el de Puno. Hicimos unas cuantas fotos, acosados por las señoras que venden la misma artesanía en todos sitios y volvimos rápidamente al bus, pues hacía bastante frío.

La Raya

      A continuación paramos en Pukara. Primero visitamos su Museo Lítico, en el que hay varias esculturas recuperadas del yacimiento arqueológico durante los distintos trabajos de restauración. Hay monolitos, estelas, esculturas zoomorfas, platos, vasijas, etc. La más conocida es la del Degollador: un hombre sentado que sostiene en una mano una cabeza humana, representando los posibles sacrificios de la época. Crítica del museo en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g5456846-d5994412-r253132494-Museo_Litico_Pukara-Lampa_Puno_Region.html 




Escultura del museo lítico


      En el yacimiento hay una zona de estructuras domésticas organizadas en recintos cerrados y dispersos por la terraza de la montaña, lo que indica jerarquía. Además hay restos de varias construcciones de forma piramidal escalonada truncada, de carácter ceremonial, para las que se necesitaron gran cantidad de mano de obra. Además hay un sector de túmulos funerarios. Crítica en Tripadvisor del yacimiento de Pukara: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g298442-d5878275-r253136893-Pukara_Archaeological_Site-Puno_Puno_Region.html 


        Pukara es también famoso por su alfarería, especialmente por los toritos. Su origen es una fiesta española en la que el toro se pintaba y se le echaba picante en la nariz. Las figuras del torito estaban por todas partes, con los ojos desorbitados por el escozor. Se dice que los toritos traen felicidad y protección para lo que habitan en la casa, por eso se colocan en lo alto de las mismas. Había toritos incluso en la parte alta de la verja de la iglesia del pueblo.


Yacimiento de Pukara


        Luego continuamos nuestro viaje pero como había huelga en Juliaca tuvimos que coger una ruta alternativa que estaba en gran parte sin asfaltar. Esto nos hizo retrasarnos dos horas sobre la llegada prevista. Como comimos sobre las 11 de la mañana íbamos muertos de hambre pero no nos querían parar.


          Al llegar a un pueblo el conductor metió la rueda en un agujero así que nos bajamos todos mientras lo ayudaba la gente del pueblo a sacarlo y yo aproveché para comprar algo en una tienda: pan dulce similar al que suelen desayunar y una especie de macarrones duros y dulces que estaban buenísimos.


        Finalmente llegamos a Puno sobre las 20:30, dejándonos en la Estación de Buses. Aprovechamos para ir a Julsa con el fin de comprar los billetes del domingo a Arequipa. Por culpa de la huelga sólo nos aseguraban el bus de las 22 h del sábado así que preferimos esperar a ver cómo evolucionaba la cosa.


         Cogimos un taxi en la propia estación (6 soles) que nos dejó en el Hotel Helena Inn. Como Bea seguía con fiebre se quedó en el cuarto y Borja, Pelayo y yo salimos a cenar. Antes de marchar anulé la noche que teníamos reservada en este hotel para el sábado. Aquí tenéis la crítica del Hotel Helena Inn de Puno en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g298442-d1025810-r230150007-Hostal_Helena_Inn-Puno_Puno_Region.html#CHECK_RATES_CONT 


       Intentamos buscar una picantería que nos había recomendado Cleison pero no la encontramos. Preguntamos y alguien nos dijo que sólo abría al mediodía así que nos recomendaron otra que había muy cerca. Allí entramos y la verdad que era muy casero pues sólo estaban la cocinera y sus hijos pequeños atendiendo a los 4 clientes que había. 


           Pedimos sopa de quinoa de primero y caucau de pollo con arroz de segundo (es una especie d guiso con verduras y patatas). De beber cerveza Cusqueña y mates de coca. Además Borja pidió un bistec empanado para llevárselo a Bea que tenía muy buena pinta. En total pagamos 42 soles.

           Volvimos caminando al hotel, que resulta que está justo al lado de la Plaza de Armas así que aprovechamos para hacernos unas fotos. Al llegar visitamos a Bea, que no quiso comerse el filete porque no le apetecía. Nos despedimos de ellos, sin saber si vendrían al día siguiente al lago Titicaca y nos marchamos para nuestro cuarto a dormir.

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