domingo, 16 de noviembre de 2014

Diario de Perú. Día 1: Llegada a Lima

      Nuestro viaje a Perú duró 17 días y consistía en volar a Lima (el billete nos costó 530 euros comprándolo con unos cuantos meses de antelación) y allí ir hacia el sur por el interior para luego volver por la costa y coger el avión de vuelta. Me pegué un gran curro organizando todo, lo que me llevó dos o tres meses pero mereció la pena. Perú es el país más completo que conozco hasta la fecha.

      Los billetes los compramos con 4 meses de antelación y nos salieron alrededor de 530 euros por persona (eso sí, desde Madrid a Lima, incluyendo dos vuelos a la ida y tres a la vuelta). El viaje en total, con todo incluido nos salió sobre 1940 euros por persona. Sin embargo lo podréis hacer por un poco menos si contratáis todo allí. Yo, como no tenía referencias, contraté algunas cosas desde aquí y sin embargo allí vimos que se puede regatear prácticamente todo, sobre todo el temporada baja.


       Lo más complicado fue decidir qué visitar (pues éramos cuatro personas y cada una tenía sus opiniones) y una vez hecho esto enlazar los puntos de la mejor manera, usando bus, avión, barco o lo que fuese. Me llevó varios meses y cuando ya tenía prácticamente todo decidido y organizado me dio las últimas pinceladas al itinerario Cleison, un guía que vive en Cuzco y que contacté con él gracias a que alguien lo recomendó en la maravillosa web de Los Viajeros. Él se encargó además de comprarnos algunos de los billetes de bús. Debido a la gran ayuda recibida es por lo que yo aporto ahora mi diario, que espero que os sea de ayuda. 


      Si queréis leer las opiniones de todos los restaurantes y hoteles que hemos visitado sólo tendréis que entrar en Tripadvisor y buscar mi nick (ruth m) pero no obstante os iré poniendo los enlaces a cada entrada.  


       Nuestro viaje fue desde el 15 de Octubre al 1 de noviembre de 2013. Desde Galicia hasta Madrid fuimos los cuatro (Pelayo, Borja, Bea y yo, Ruth) en un coche, que dejamos aparcado en un parking de larga duración llamado Empark (97€). Allí comenzamos nuestro viaje: vuelo de Madrid a Nueva York y de Nueva York a Lima. En Barajas embalamos las mochilas para no tener problemas de que nos faltase o nos metiesen algo. Siempre que hacemos viajes largos las filmamos y es que por 14€ que nos costó merece la pena no arriesgarse...


        Tras unas 7 horas de viaje desde Nueva York llegamos a Lima, casualmente, sobre las 7h de la mañana. El viaje fue mucho más llevadero que el anterior vuelo, pues dormimos casi toda la noche. Pelayo ni siquiera comió lo que sirvieron. Yo tomé un canelón y poco más. 


     Por cierto, al pasar por EEUU tuvimos que sacarnos el ESTA obligatoriamente (Electronic System for Travel Authorization). Todo el que pisa su territorio, aunque sea para cambiar de avión, tiene que hacerlo. Lo hicimos por Internet pero ojo, porque no sé en qué página entró que le salió más caro que a mí (yo pagué 14$).


      Al llegar a Lima cogimos las maletas y, en cuanto salimos a la zona no restringida, nos empezaron a bombardear los taxistas. Nosotros teníamos que ser recogidos por alguien del Hotel Imperium, pues habíamos contratado este servicio por 20$ pero allí no había nadie.

Los taxistas no paraban de acosarnos y de decir que no iba a venir nadie a buscarnos. Uno incluso nos dejó llamar al hotel desde su móvil. Los de la recepción tuvieron una hora a Bea al teléfono y finalmente le dijeron que llegarían en 10 minutos, todo por culpa del tráfico.


       Al cabo de 20 minutos llegó un señor llamado Max con un coche y un traje muy viejos. Era muy simpático. Aprovechamos para preguntarle muchas cosas porque además, con tanto tráfico, el viaje hasta el hotel duró un buen rato. Los coches conducen como salvajes en Perú, muchos están llenos de golpes y remaches, lo cual es bastante indicativo…



Foto con colegiales en la Plaza de Armas de Lima



       La primera impresión que tuvimos de Lima fue de una ciudad sucia y con las casas muy viejas. El barrio en el que estaba el Hotel Imperium metía algo de miedo y además las puertas y ventanas del edificio del hotel estaban cubiertas con verjas de las que usan los negocios y sólo te abrían llamando al timbre…Aquí tenéis la crítica en TripAdvisor del hotel: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d1948394-r226379122-Imperium_Hotel-Lima_Lima_Region.html#REVIEWS


      El hombre que nos recibió fue muy amable también. Dejamos las maletas en el cuarto, que no era lujoso pero estaba limpio, nos duchamos y, al rato, cuando Borja y Bea estuvieron listos, salimos a dar una vuelta. A mí incluso me dio tiempo a dormir una pequeña siesta.


      Caminamos hasta un Centro Comercial en el que cambiamos moneda en una oficia de Western Union (por 1€ nos dieron 3’5 soles), pues en la calle está mejor el cambio que en el aeropuerto. Aprovechamos para desayunar en una de las cafeterías que había por allí. El desayuno estuvo fenomenal: Pelayo y yo compartimos un sándwich enorme que llevaba pollo, ensalada, queso, bacon, etc. Además un trozo de tarta de higo y para beber chicha morada. Probamos también el ají amarillo, que venía en sobres como los de Ketchup (total: 49soles).

      La chicha morada es una bebida originaria de la zona andina pero que hoy en día se consume en todo el país. Se hace con maíz morado y tiene una gran capacidad antioxidante. Por otro lado el ají amarillo es una de los numerosos tipos de chile que aquí se pueden encontrar.

      Paseamos por una calle peatonal hasta la Plaza de Armas, en donde hicimos unas cuantas fotos. En ella Francisco Pizarra fundó la ciudad (el 18 de enero de 1535) y está rodeada por la Casa del Gobierno, la Catedral, el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal de Lima, etc. Crítica de la Plaza en Tripadvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d311625-r254078567-Plaza_de_Armas_Plaza_Mayor-Lima_Lima_Region.html

      Nos encontramos con una excursión de niños que nos empezaron a hablar inglés y cuando les contesté en español me empezaron a dar besos y abrazos. Pelayo me hizo una foto con todos ellos porque eran muy simpáticos.

      Estando allí nos coincidió el cambio de guardia de la Casa de Gobierno. Este edificio, de estilo neobarroco, es la sede del poder ejecutivo y residencia oficial del Presidente del país.

      A continuación realizamos la visita guiada del convento de Santo Domingo (7 soles Pelayo y la mitad yo por tener tarjeta de la Universidad de Salamanca). En realidad es un conjunto de edificios religiosos que ha sido restaurado varias veces por culpa de los terremotos. El templo data de cuando se fundó la ciudad de Lima y terminó de construirse unos 50 años después, sobre finales del siglo XVI. 


Vistas desde el Convento de Santo Domingo

      Lo primero que visitamos fue el campanario, que tiene varias plantas y desde donde hay buenas vistas de la ciudad (45 metros de alto) y del río Rimac. Llama la atención el barrio de San Cristóbal por la gran cruz que tiene en lo alto de la colina (al parecer es como un conjunto de favelas y hay alguna excursión organizada que te lleva hasta allí). Los tejados de las ciudades están abarrotados de polvo y es que en la ciudad llueve muy de vez en cuando.

       Posteriormente un guía muy preparado inició la visita en una sala de recibimiento, cuyo impresionante techo, de estilo mudéjar, estaba formado por 3.000 piezas a presión. Según nos contó aquí se compuso la melodía del himno nacional de Perú.

      El claustro está adornado con coloridas baldosas de Sevilla y tiene un bonito jardín con fuente. En la iglesia vimos un coro en madera de cedro de Nicaragua que se considera la sillería más antigua del país.

       La Biblioteca es muy bonita y especial, contando con unos 25.000 volúmenes, algunos incunables. También vimos la capilla de San Martín de Porres, el primer santo negro de América, detrás de la cual estaba su habitación.

           Finalmente la tumba de Santa Rosa de Lima, la primera santa de América, por la que se tiene mucha devoción en el país. Crítica en TripAdvisor del Convento de Santo Domingo: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d311633-r226718482-Monastery_of_Santo_Domingo_Iglesia_y_Monasterio_de_Santo_Domingo-Lima_Lima_Region.html#REVIEWS 

       Nos dimos cuenta que el convento que tenía las catacumbas no era éste, sino el de San Francisco así que fuimos hasta allí, pues no estaba lejos. La entrada volvió a ser 7/3’5 soles y también era guiada. Se visita la portería, la sala capitular, el claustro (también con azulejos sevillanos), las catacumbas, la biblioteca, etc. Cuentan con varios lienzos atribuidos al taller de Francisco de Zurbarán. En la sala capitular se firmó el Acta de Independencia.

       Lo mejor son las catacumbas, que fueron antiguo cementerio durante la época colonial, en funcionamiento hasta 1810. Se calcula que llegó a albergar hasta 25.000 personas. Hay numerosas salas con huesos clasificados por tipos e incluso en disposiciones artísticas. No se podían sacar fotos pero nos saltamos la norma e hice un par.  Crítica en TripAdvisor del Convento de San Francisco: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d311638-r226720674-Iglesia_y_Convento_de_San_Francisco-Lima_Lima_Region.html#REVIEWS 

Catacumbas de San Franciso

       Comimos en un restaurante llamado Don Juan, muy cerca de la Plaza de Armas, dado que nos lo había recomendado una chica muy amable de una oficina de turismo ese mismo día. Fue un gran acierto porque estaba todo excelente: ceviche mixto (de pescado y marisco con choclo y maíz tostado) de primero y lomo saltado de segundo (carne de res, patatas fritas y cebolla, acompañado por arroz blanco y huevo frito). Con esto nos llegó para los cuatro, pues las raciones son muy abundantes. Para beber tomamos dos jarras de cerveza cristal (total: 102 soles=25 euros). Crítica en TripAdvisor: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d7046746-r226957453-Don_Juan-Lima_Lima_Region.html#REVIEWS 

Comida en el restaurante Don Juan

       Tras el almuerzo vimos el Museo de la Gastronomía (3 soles Pelayo y 2 soles yo). Allí se puede conocer la historia de la cocina del país, con su infinidad de platos y productos (carnes, pescados, quinoa, gusanos, postres, bebidas, etc.). Borja y Bea estaban cansados y se fueron a tomar un café al Donkin Donuts que había justo enfrente del museo.

      A continuación caminamos hasta el Mercado Central, en donde había pescados, mariscos, verduras, frutas, legumbres, especias, etc. Es bastante grande, con dos plantas, pero con pasillos muy estrechos. Volvimos para el hotel, pues Borja había quedado allí con su amigo Marcos que vive en Lima desde hace unos años, para darle el queso que le traía desde España (pues el jamón serrano se lo quitaron en el aeropuerto de Nueva York, pues no se podía entrar con carne). A los pocos minutos de entrar en la habitación apareció Marcos y, a pesar de que Borja y Bea no tenían muchas ganas, nos llevó a dar una vuelta (pues el taxi en el que venía él nos esperaba abajo).

       Primero fuimos a buscar a la salida del trabajo a la novia de Marcos, una chica peruana encantadora que se llama Cecilia. Trabaja en el Museo de Arte Moderno, el que está funcionando desde hace poco tiempo. Luego nos fuimos dando un paseo por la costa, admirando las casonas que hay en el barrio de Barranco, el más bohemio de la ciudad. Además se veían todas las casitas iluminadas a lo largo de la costa.

       Llegamos finalmente al famoso Puente de los Suspiros. Se construyó en el siglo XIX para unir los extremos de la quebrada y permitir el paso entre las calles Ayacucho y Ermita. Ahora ya no corre el agua por debajo pero sigue siendo un lugar especial para las parejas, inspiración para escritores y compositores. Fue destruido, junto con el barrio de Barranco, por el paso del ejército durante la Guerra del Pacífico, pero se volvió a reconstruir en 1881. Se dice que la primera vez que se cruza con el enamorado/a hay que darse un beso y pedir un deseo. Antes el camino que bajaba era usado por los pescadores para bajar a la playa pero hoy en día está lleno de bares y restaurante con muchísimo encanto.

Restaurante Javier


       Bajamos por la cuesta hasta el "Restaurante Javier”, que era conocido por Marcos y Cecilia. Nos sentamos en la terraza y al poco tiempo apareció otro amigo español de Marcos, que también era de La Coruña (Rubén). Pedimos una parrillada de carnes que llevaba: churrasco, pollo, salchichas, pancitas (que son trozos de tripa, a mí no me agradaron mucho), anticuchos (pinchos morunos de carne de corazón de res en adobo) y una parihuela (sopa/chupe de marisco y pescado con cilantro) que estaba muy buena (Total=150 soles, 40 euros). 

   Crítica en TripAdvisor del restaurante: http://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g294316-d1899834-r226482050-Restaurante_Javier_Barranco-Lima_Lima_Region.html#REVIEWS  


      Tras la cena nos acompañaron a coger un taxi que nos dejó en el hotel (13 soles). Yo dormí todo el camino, pues estaba muy cansada. Al llegar ya nos acostamos, siendo aún las 22 horas, pero el día había sido largo. 

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